21 marzo 2026

Nieto explora la relación entre el humor y Semana Santa porque «a la luz de la fe todo tiene gracia»

Nieto explora la relación entre el humor y Semana Santa porque "a la luz de la fe todo tiene gracia"
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    VALLADOLID, 20 Mar. Diario Dia –

   El ilustrador y humorista gráfico José María Nieto González ha pronunciado este viernes el pregón de la Semana Santa en la Catedral de Valladolid en el que ha explorado la relación entre el humor y el relato de la Pasión de Cristo dado, que cómo ha asegurado, «a la luz de la fe, todo tiene gracia. Gracia con mayúscula y con minúscula».

   Nieto, ante una Catedral abarrotada, ha apuntado que aunque el humor en los textos evangélicos se limita al escarnio de los romanos a Jesús al colocarle en la cruz un cartel que decía’Rey de los judíos’ o al colocar una corona de espino, un manto rojo y «un centro de caña», un disfraz con el que aparece en el paso ‘Ecce Homo’ de Gregorio Fernández,Pero para el humorista gráfico, aunque el humor en los textos de la Pasión lo protagonizan la burla y el tormento, ha proclamado » que tampoco puede negarse: a la luz de la fe, todo tiene gracia. Gracia con mayúscula y con minúscula».

   Así, se ha referido a esos elementos de gracia como la entrada de Jesús en Jerusalén sobre una «humilde borriquilla», lo que ha calificado como una «broma divina» al tiempo que ha reflexionado como llegadas estas fechas a los humoristas gráficos gustaba hacer viñetas sobre la Semana Santa, pero ahora «la corrección política, que divide a la sociedad el grupo identitarios siempre enfrentados, hace sospechoso el humor».

«RECHAZO A LA FE»

   Y es aquí, donde el pregonero, que ha compartido sus pensamientos con su compañero de profesión, el también humorista Sansón, ha subrayado que en estos tiempos polarizados la fe «provoca un rechazo sordo» y será porque, según sus palabras, hay dos tipos de tradiciones: las auténticas, «que hablan del ser profundo de los pueblos», y las inventadas en determinados contextos ideológicos o circunstancias históricas.

   José María Nieto ha defendido que los devotos lo que hacen es defender «el significado profundo» de lo que se celebra en Semana Santa «más allá de su valor cultural o turístico» y ha apuntado que ese significado que defienden los devotos es «un misterio» y ese misterio «intensifica todo» y hace que si una cosa es pura sea «purísima» y si es santa sea «santísima».

   Gracia le hace al pregonero decir que las calles se convierten en templos, cuando en el caso de La Piedad, su iglesia se convirtió en calle ya que estaba ubicada en el lugar por el que hoy pasa la calle López Gómez, al tiempo que ha citado a las «calles figuradas» como la calle de la Amargura o el Vía Crucis que discurren por el centro «delimitando una ZBE, una zona de benditas emociones».

   José María Nieto ha recordado sus años como infografista del periódico y las noches que trasnochaba dibujando los recorridos de las procesiones para los folletos de Semana Santa, con textos casi siempre de Javier Burrieza y ha lamentado que nadie piense en los dibujantes de mapas cuando hay que poner el nombre de las calles espacios reducidos porque !no hay forma de que quepan las letras» en una calle corta que sella Guadamacileros.

   A lo largo de su pregón, José María Nieto ha recordado su lugar concreto para seguir las procesiones como frente al Clínico en la procesión de ‘Penitencia y Caridad’, aunque ha reconocido que cada mañana de Jueves Santo deambula «penosamente» por la plaza de Santa Cruz, y «maldice» su baja estatura, buscando un bordillo libre desde el que divisar la salida del Cristo de la Luz.

   «Cuando rinda cuentas de mi vida, si nuestro Señor me pregunta ¿me buscaste? Le podré responder: sí, Jesús mío, lo hice: poniéndome de puntillas en los bordillos de la plaza de Santa Cruz», ha afirmado el dibujante quien ha apuntado otra de las normas no escritas, «mirar con gesto de reproche» a quienes cruzan por el medio de una procesión.

   Asimismo, continuando con su mirada de humor, considera que los cofrades son «como setas» y pregunta «quién no confunde a la Oración en el Huerto con la Vera Cruz, por ir ambos de verde, confundirá a los de la Preciosísima Sangre con los de la Hermandad Universitaria, por ir de negro y rojo».

   Durante su intervención, Nieto ha apuntado que la atención en las procesiones está siempre en los pasos, «en esa colección formidable de cristos azotados, cargando con la cruz, crucificados pero aún vivos; crucificados y ya fallecidos; cristos que casi no se mueven y cristos que hasta vienen de Zaratán o de Laguna» y ha rememorado las palabras del escritor José Jiménez Lozano cuando dijo: «En una tierra como esta los cristos parecen morir todo el año y de siglo en siglo, sin esperanza alguna».

   En su recorrido, José María Nieto ha rememorado como cada domingo de Resurrección da «rienda suelta» a su «Gozo Pascual dibujando una variante de la escena de las tres mujeres ante el sepulcro vacío» y ha reconocido que echa de menos que haya un paso sobre este momento en la Semana Santa de Valladolid.

   Para el dibujante, a la luz de la fe «todo tiene gracia con minúscula y todo es Gracia con mayúscula» y ha animado a tener planchados los hábitos, lustrados los zapatos, tener preparado algo para estrenar el Domingo de Ramos, visitar siete iglesias, regar «los huertos urbanos del alma» y «encender una velita y escuchar una vez más el relato de la Salvación en la Vigilia Pascual, la historia más bella jamás contada, la más misteriosa, terrible y esperanzadora».

   Y todo ello ha pedido que se haga «como buenos vallisoletanos», sin darse «importancia, sin descomponer el gesto ni exhibir innecesariamente las emociones» porque en Valladolid se sabe «que guardar las formas es guardar el fondo».

CL11