20 marzo 2026

Los auriculares están dañando el oído de los jóvenes: la sordera que empieza sin que te des cuenta

Los auriculares están dañando el oído de los jóvenes: la sordera que empieza sin que te des cuenta
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   MADRID, 20 Mar. –

   Cada vez más jóvenes acuden a la consulta del otorrinolaringólogo por problemas de audición, y los expertos lo tienen claro: el uso prolongado de auriculares a alto volumen está detrás de este aumento.

   Lo preocupante es que el daño puede empezar mucho antes de que aparezcan los síntomas y, en muchos casos, es irreversible. De hecho, está más que comprobado que intensidades superiores a 80 decibelios y, exposiciones prolongadas, están poniendo en riesgo la salud auditiva de toda una generación, que podría enfrentarse en el futuro a dificultades en la comunicación, y en su calidad de vida, si no cambia sus hábitos a tiempo.

   Así lo explica Mar Lasso de la Vega Zamora, jefa de Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Universitario Severo Ochoa (Leganés, Comunidad de Madrid) quien apunta directamente como principal causante a los auriculares: «Sí están aumentando las hipoacusias en personas jóvenes por el uso de auriculares. La causa es por el uso más frecuente, por tiempos más prolongados, y a altas intensidades de los auriculares, a diferencia de los cascos auditivos que se usaban hace años».

   Con ello, insiste en que no sólo se trata de escuchar música o radio a través de los auriculares a un volumen elevado, sino también durante periodos largos de tiempo: «Las intensidades superiores a 80 dB suponen ya un riesgo auditivo, y si le añadimos la exposición al ruido por un tiempo prolongado de 8 horas aumentan las posibilidades de sordera. En el caso de exposición a intensidades superiores a 90 dB y tan solo durante una hora, el trauma acústico está garantizado».

AURICULARES VS CASCOS: ¿CON CUÁL ME QUEDO?

   Tal y como explica, el problema es que los auriculares provocan un mayor daño porque el sonido penetra en un espacio cerrado como es el oído, sin posibilidad de dispersión, y concentrándose en el conducto, a diferencia de los cascos donde el sonido se dispersa antes de llegar al oído.

   «Está claro que los pacientes jóvenes son conscientes de que cuando no oyen bien las conversaciones o la música tienen que subir el volumen de los auriculares, lo que les hace ser conscientes de que no oyen bien y acuden al médico antes», afirma esta doctora.

   Al mismo tiempo, recuerda que el uso de los nuevos auriculares de vía ósea o de cascos, en lugar de los auriculares habituales, son más saludables porque el sonido no llega a un espacio cerrado y se dispersa.

UNA PÉRDIDA AUDITIVA QUE PUEDE SER IRREVERSIBLE

   De esta manera, lamenta que ante tipo de escenarios «se lesiona el oído interno, y dependiendo de la intensidad y del tiempo de exposición, se van lesionando más estructuras del órgano sensorial auditivo, de forma irreversible».

   Por eso, hace hincapié en la necesidad de cambiar de hábitos dado que el problema de estas pérdidas auditivas es además progresivo en el tiempo, pudiendo afectar seriamente a la comprensión del lenguaje, incluso en ocasiones difícil de corregir con audífonos.

   «Al final, si no cambiamos los hábitos, nos vamos a enfrentar a una población joven con importantes dificultades en sus relaciones sociolaborales. No podemos olvidar que ‘oír bien es muy importante en la calidad de vida y en el desarrollo personal y profesional de cada persona'», remarca esta experta del Hospital Severo Ochoa.

PRIMEROS SÍNTOMAS DE SOSPECHA

   Entre los primeros síntomas que deberían alertar a un joven de que puede estar empezando a sufrir daño auditivo, Lasso de la Vega subraya que ya son los propios jóvenes los que se percatan de que no oyen bien cuando creen que los auriculares no funcionan bien y tienen que subir el volumen para seguir la música o entender las conversaciones. «También la presencia de acúfenos en los oídos ya nos va indicando que empieza a ver una lesión auditiva», agrega.

   De hecho, sostiene que un diagnóstico precoz es «muy difícil» porque el paciente no es consciente de su pequeña pérdida auditiva: «Incluso si fuera el caso, el cambio de hábitos en ese momento y el uso de corticoides difícilmente mejorarían la sordera».

MEJORAR HÁBITOS

   Por eso, insiste esta doctora en que la lesión generalmente es permanente, ya que los pacientes llevan años usando los auriculares de forma errónea, con altos volúmenes y tiempos prolongados. «Los cambios de hábitos de los auriculares impiden la progresión de la hipoacusia de forma preventiva, pero no la mejoran», añade esta especialista.

   En resumen, aconseja las siguientes pautas para un mejor empleo de los auriculares y cuidar de nuestra audición en el día a día:

   ·El empleo de los nuevos auriculares de vía ósea o de cascos, en lugar de los auriculares.

   ·Evitar el uso prolongado de los mismos.

   ·Controlar el volumen de los mismos.

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