Psicólogas ven «consistente» la versión de una de las niñas que denunciaron a un profesor de Lugo por agresión sexual
LUGO, 17 Mar. –
El juicio contra el profesor de música de Albeiros acusado de agresión sexual a alumnas de 9 y 10 años de edad continuará este miércoles tras ser suspendido antes de las conclusiones finales debido a que este se había prolongado mucho. Estas se leerán a partir de las 10.00 horas antes de que el acusado tenga su derecho a intervenir de nuevo.
La sesión de este martes estuvo dividida en dos partes: en la primera declararon dos testigos de la defensa, mientras que la segunda se centró en las pruebas periciales, donde fueron los peritos los encargados de esclarecer la credibilidad de las acusaciones de las niñas, que las sicólogas del Imelga otorgaron solo a una de ellas, tras 16 analizadas.
El docente, de 49 años, está acusado de realizar tocamientos a una de las menores en el pecho y en la zona genital, en algunas ocasiones incluso por debajo de la ropa, durante el transcurso de las clases y en presencia de los demás niños. Las implicadas son de las dos clases de cuarto curso. La fiscal solicita una pena de 5 años y medio de prisión por el caso de la única niña a la que se admitió su declaración como válida, mientras que las acusaciones particulares la elevan a 6 años por cada una y 6.000 euros de indemnización por daños morales.
Aunque desde un principio se habló de cinco niñas de entre 9 y 10 años como las autoras de las denuncias, al final, la Fiscalía solo dio valor a la de una de ellas, aunque las otras cuatro se personaron también como acusación particular.
Durante esta segunda sesión, por parte del acusado ha declarado en primer lugar la orientadora del centro, que ha corroborado la declaración del acusado, la primera de este juicio, en la que ha dicho que las clases eran muy ruidosas y los niños estaban descontrolados, por lo que era para el docente muy complicado mantener el orden.
También ha tenido palabras de reconocimiento de buena conducta sobre las niñas y ha asegurado que miró varias veces por la ventana de la puerta del aula y que nunca vio nada raro en la actitud del profesor.
Asimismo, ha declarado también la cuidadora de una de las niñas que estaban en la clase en la que se originaron las denuncias. Esta ha afirmado que nunca vio nada indebido en el comportamiento del profesor y que los alumnos hacían lo que querían con él porque era el más querido y no se imponía.
RECONOCIDA COMO LA «INSTIGADORA» DE LA DENUNCIA
Tras estas declaraciones que completaron lo expuesto en la primera jornada por parte del acusado, han declarado las dos psicólogas del Imelga, que fueron las encargadas de conducir las entrevistas de las menores implicadas en el caso. De nuevo le han dado veracidad solo a lo argumentado por una de las niñas, que fue reconocida como «la líder» del grupo de amigas.
Ha sido reconocida por ellas como la líder del grupo e «instigadora» de la denuncia «porque quería cambiar la situación con el profesor porque tenía claro que había cosas que no le gustaban». Han insistido en que su relato es extenso, fundamentado y hecho sin presiones.
Las dos psicólogas han declarado conjuntamente y han defendido todo el proceso de toma de declaración, explicando en qué consiste y los avales científicos con los que cuenta. Ambas han dejado claro que no valoraron la autenticidad de los hechos, pero sí han concluido que el relato de una de ellas era el único que tenía consistencia y veracidad.
Han ido detallando el resto de los informes niña a niña y han valorado la probable «contaminación» entre ellas, así como las «inconsistencias» y la «falta de relato» de algunas.
Otro de los peritos en declarar fue el forense, encargado de estudiar el daño físico y psíquico en la menor. El especialista ha dejado claro que no se ha visto ni detectado en ningún momento ni daños ni secuelas de lo sucedido en la niña objeto de la denuncia principal.
Ha cerrado el turno de declaraciones la perito forense, doctora en psicología que ha aportado la acusación particular y que en dos informes había contradicho las conclusiones de las profesionales del Imelga alegando que se habían condicionado varias entrevistas a las menores y se habían hecho conclusiones erróneas. Algo que ya habían negado en su declaración anterior las aludidas, que también han calificado de erróneas las conclusiones de la especialista.
El juicio continuará este miércoles para cerrar ya este caso que convulsionó a Lugo en el año 2024 y que ha supuesto horas de investigación, implicando a numerosos menores de un colegio.
EL LUNES DECLARÓ EL ACUSADO
En la primera jornada, celebrada el lunes, la declaración del acusado centró casi toda la sesión, quien había explicado que llevaba seis años trabajando en el centro y que impartía clases de música a 17 grupos de distintas edades, por lo que conocía a muchos de los alumnos desde cursos anteriores.
El acusado ha atribuido la denuncia a una «fabulación colectiva», argumentando que alguna alumna pudo interpretar de forma errónea alguna situación y que posteriormente esa percepción se fue reforzando al comentarla entre ellas, con la intervención posterior de padres y medios de comunicación. Ha negado haber realizado tocamientos con intención sexual a ninguna menor, aunque sí ha admitido que en ocasiones pudo tocar el hombro de algún alumno dentro del contexto de las clases. Reconoció haber tocado y sentado en el regazo a alguna niña «pero siempre con un matiz educativo, no sexual».
Durante esa primera mañana de juicio, también acudieron a declarar la directora y el jefe de estudios del centro, así como otros profesores compañeros del acusado. Todos ellos han descrito el momento de la denuncia de las niñas como un «shock» por la situación vivida y han negado haber visto en ningún momento conductas inapropiadas por parte del acusado.
Sí apoyaron la declaración de este en el hecho de que tenía problemas para mantener el control de la clase y que siempre se quejaba de ello en las reuniones del curso. Por su parte, sobre las niñas han asegurado que eran alegres y normales, que no daban problemas.
CL11
