Laporta, un presidente longevo para defender al Barça «contra todo y contra todos»
BARCELONA, 16 Mar. Agencias –
Joan Laporta i Estruch, socio número 9.601 del FC Barcelona, vivirá un cuarto mandato en su segunda etapa como presidente del club blaugrana, tras sus tres mandatos previos entre 2003 y 2010 y desde 2021, al lograr imponer de nuevo su carisma y experiencia previa con la intención de culminar su proyecto en oposición al cambio que representaba Víctor Font, a quien ya ganó en 2021.
Laporta, el último presidente, lo seguirá siendo los próximos cinco años. Lo es en dos periodos distintos distintos, de 2003 a 2010 y desde 2021 hasta 2031, salvo cambios inesperados. Y el abogado barcelonés quiere seguir al frente del club que en 2021 demostró ‘estimar’ (amar) y ahora pretende ‘defensar’ (defender) «contra todo y contra todos».
El mandatario quiere culminar el Spotify Camp Nou, con unos 105.000 espectadores y siendo el «mejor estadio del mundo», y el Espai Barça, incluido un Nou Palau que ha sido un punto discordante, uno de ellos, en la campaña electoral. Y, sobre todo, quiere dar continuidad al binomio Deco-Hansi Flick, que asegura que traerá más éxitos deportivos al primer equipo masculino de fútbol.
No ha prometido grandes cambios en su campaña, más bien lo contrario; se ha dedicado a defender el trabajo hecho, a recordarlo, y a prometer que si los socios y socias le siguen dando confianza culminará su proyecto económico –tras asegurar que salvó al club del equipo y que está a «mitad de cruzar el río» de la recuperación económica– y deportivo, más allá de soñar con ser el presidente que inició y culminó el ‘Espai Barça’.
Pero ha sido una campaña complicada, breve y muy potente, cerrada con reproches varios entre los dos candidatos. Ha habido contraposición de ideas sobre Leo Messi –la estatua y homenaje de Laporta versus la triple implicación activa que propone Font–, el Nou Palau, la grada de animación en el Spotify Camp Nou, sobre Deco –Font no le quiere y tiene preparado el tridente Planchart, Cos y Puig para relevarle– y Flick… Pero, al final, hubo reproches, rozando los insultos, acusaciones mutuas de mentiras y difamaciones.
Y el socio ha hablado, con contundencia. Laporta quizá se ha mostrado algo más cansado que en anteriores campañas electorales, pero su carisma y su defensa del club, «contra todo y contra todos» como no se ha cansado de repetir, le ha valido para superar a un Víctor Font que quiso bajar al barro y se hundió. Laporta gana en el cara a cara y quedó claro en la jornada electoral, dándose varios baños de masas, incluso bailando con varios jugadores del primer equipo masculino tras ganar al Sevilla en LaLiga EA Sports, culminando la fiesta ‘culer’.
Abogado, político y, sobre todo, ‘culer’. Así es Joan Laporta, que es ya el primer y único dirigente en la historia del club que, en democracia, ha sido elegido en dos periodos de tiempo distintos, no seguidos, y ahora siendo reelegido en comicios en su segunda etapa. Con su ‘Estimem el Barça’ en 2021 y su ‘Defensem el Barça’ en este 2026, desde su ‘lo volveremos a hacer’ hasta la fuerte defensa de su proyecto ha logrado contagiar su entusiasmo, confianza e ilusión, sobre todo convicción, al socio.
Tras perder los comicios de 2015 ante el entonces dimitido Josep Maria Bartomeu, se presentó con más fuerza y mejor proyecto a los comicios de 2021, que ganó con solvencia ante Víctor Font y Toni Freixa. Empezó fuerte esa batalla electoral con 10.257 firmas presentadas, 8.000 más que las necesarias, y consumó el mismo papel de favorito que también tenía en esta campaña, en la que pese a que los debates no fueron tan decisivos o contundentes, el peso de su imagen y de su persona, capaz de comerse a todo rival que tenga por delante, le han dado un nuevo triunfo. Quizá el ‘KO’ definitivo a Font.
Era el expresidente en campaña, ahora de nuevo presidente, llamado a devolver al club al triunfo deportivo, culminando un proyecto ya asentado con Deco en los despachos, como director de fútbol, y con el alemán Hansi Flick en los banquillos. Con una plantilla joven llena de talento de La Masia, capaz de ganar el primer triplete nacional (Liga, Copa y Supercopa) en la historia del club en la pasada campaña y que, de momento, ya ha ganado la Supercopa en esta, en la que va líder en la Liga.
Nació en Barcelona y tiene 63 años. En su primera etapa confió en Pep Guardiola y dio pie al considerado como mejor Barça de la historia. Ganó la batalla judicial por presuntas pérdidas en su mandato, pero sin duda este tuvo luces, como el ‘sextete’, y sombras.
En la anterior campaña de 2021 estuvo comedido. Pero fue de menos a más. En una entrevista a los medios, aseguró que la ya famosa lona de 1.000 metros cuadrados que situó más de un mes junto al Santiago Bernabéu, con su cara y el lema ‘Ganas de volver a veros’, era «muy Laporta». De momento, ni ‘al loro’ ni ‘que no estamos tan mal’, pero ha dejado varias perlas laportistas en los debates que han hecho las delicias de sus seguidores más acérrimos.
A Laporta le va el cuerpo a cuerpo, le sigue yendo, y contra Font ha estado a su nivel, aunque algo menos enérgico. Pero cuando Font empezó a, en boca de Laporta, a ensuciar la campaña, subió el ritmo y volvió a marcar terreno. Y, de cara al socio, apeló a su sentimiento, a ese querer el Barça y a esa defensa de la entidad. Su modelo futbolístico es seguir confiando en la dupla Deco-Flick y en La Masia, para volver a aspirar a reinar no solo en el fútbol doméstico sino en Europa.
En cuanto a la economía, quiere seguir reflotando el club, el mismo que asegura que salvó en 2021. Comentó en campaña que estaba a mitad de cruzar el río, y quiere completarlo superando los 1000 millones de ingresos y culminando el Spotify Camp Nou, el que tuvo la valentía de empezar a remodelar pese a los inconvenientes (como ir a Montjuïc, por ejemplo, o jugar con el estadio todavía en construcción).
Habrá que ver cómo se culmina esta segunda etapa como presidente. Algunos, sus detractores, le tiran en cara que patrimonialmente no gestiona bien el club, le recuerdan sus turbios negocios y acuerdos, las famosas ‘palancas’, como las de New Era o la comisión de 50 millones de euros a Darren Dein para renovar el contrato con Nike. Pero, de momento, gana el recuerdo en positivo de su anterior mandato.
CL11
