Fundación CAI refuerza su equipo directivo con dos profesionales de amplia trayectoria en el tercer sector aragonés
ZARAGOZA, 16 Mar. Agencias –
Fundación CAI -denominación popular de Fundación Caja Inmaculada- ha presentado este lunes a su nuevo equipo directivo en un encuentro con medios que marca el inicio de una nueva etapa de comunicación y visibilidad para una institución que en sus 120 años de historia ha trabajado tradicionalmente de manera discreta.
El presidente de la Fundación, José Ramón Auría Labayen, ha dado a cononocer a Jorge Barrachina como nuevo director y a Beatriz Oliván como subdirectora en el Centro Joaquín Roncal, sede de la entidad. «Fundación CAI lleva más de un siglo estando presente donde más falta hace. Ese es nuestro adn. Y hoy queremos que esa presencia tenga más visibilidad, más cercanía, más impacto medible», ha señalado Auría.
UNA FUNDACIÓN QUE SALE A LA LUZ
El encuentro con medios no sólo ha servido para presentar a los nuevos responsables, sino también para visibilizar el trabajo que Fundación CAI desarrolla en Aragón desde hace más de un siglo.
Una labor que, según ha explicado el presidente, ha sido históricamente discreta pero que ahora busca mayor reconocimiento y colaboración con el ecosistema social, cultural y mediático aragonés. «Llevamos 120 años trabajando por la dignidad de las personas en Aragón, pero somos conscientes de que muchas veces ese trabajo no se conoce lo suficiente. Este encuentro es el primero de muchos. Queremos que los medios, las entidades sociales y la ciudadanía sepan qué hacemos, cómo lo hacemos y por qué lo hacemos», ha explicado Jorge Barrachina.
Durante la presentación, el nuevo director ha compartido cifras y proyectos que ilustran el alcance de la Fundación: más de dos millones de euros destinados a impacto social en 2025, 3.000 personas formadas, 50 convenios activos con el tercer sector y espacios cedidos a más de 15 entidades que trabajan en ámbitos como violencia, salud mental, discapacidad o cooperación internacional.
JORGE BARRACHINA: RIGOR TÉCNICO Y ARRAIGO TERRITORIAL
Jorge Barrachina llega a la dirección con 16 años de experiencia en gestión de entidades sociales y deportivas en Aragón. Gerente del Club Deportivo Santiago desde 2008 y con experiencia previa en Fundación Rey Ardid, aporta un perfil técnico especializado en medición de impacto, gestión de equipos y relación institucional.
«Lo importante no es solo el dinero que se destina, sino cómo se acompaña, cómo se mide, y cómo se garantiza que cada euro genera impacto real», ha afirmado.
Barrachina ha definido como prioridades el lograr un impacto medible, transparencia radical y arraigo territorial. «Aragón no necesita fundaciones que hagan turismo social. Necesita organizaciones que conozcan cada comarca, cada barrio, cada colectivo».
BEATRIZ OLIVÁN: 23 AÑOS DE MEMORIA INSTITUCIONAL
Por su parte, Beatriz Oliván asume la subdirección tras 23 años vinculada a Fundación CAI, desde sus prácticas en 2001 hasta su actual responsabilidad como jefa del Departamento de Inmuebles, área clave que gestiona la cesión de espacios a entidades sociales y el funcionamiento de los centros de la Fundación.
«Beatriz representa la garantía de que el conocimiento acumulado en más de dos décadas no se pierde, sino que se pone al servicio de la transformación», ha destacado de ella el presidente José Ramón Auría.
CIENTO VEINTE AÑOS DE «ESTAR PRESENTE»
Fundación CAI nació en 1905 como Caja de Ahorros de la Inmaculada, una de las tres únicas cajas de origen católico de España. Hoy es una fundación ordinaria independiente que gestiona su participación en Ibercaja Banco (4,73%) para revertir íntegramente los beneficios en impacto social. Su modelo de trabajo se define como «casa abierta» –infraestructura social que ofrece espacios, formación, redes y acompañamiento técnico– y «acompañamiento activo» –trabajo desde el terreno junto a organizaciones sociales, ayuntamientos y universidades–.
QUÉ HARÁ FUNDACIÓN CAI EN 2026
El nuevo equipo directivo ha adelantado algunas de las iniciativas previstas para este año. EN el campo de la acción social, más de 50 convenios activos con entidades que trabajan con personas mayores, cuidadores, migrantes, salud mental, adicciones y discapacidad.
El Centro Joaquín Roncal continúa como laboratorio social con espacios cedidos a más de 15 organizaciones.
Respecto al área de Cultura accesible, se enumeran iniciativas como ‘Noches de Verano’, Red de Lectura Social en hospitales y residencias, Jazz for KIDS, Teatro Comunitario y renovación del convenio para llevar el legado de Goya al medio rural aragonés.
Y en cuanto a la formación, más de 3.000 personas participan en programas empresariales, directivos y humanísticos, con alianza consolidada con IESE y apuesta por formación con arraigo local desde el Centro Juan Pablo II.
«Esto es un transatlántico que ha cogido buena corriente. Mi trabajo no es cambiarlo todo, sino mantener el rumbo, reforzar lo que funciona, y tener el valor de corregir lo que no», ha concluido Jorge Barrachina.
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