16 marzo 2026

CCOO alerta que la precariedad en la dependencia dispara los riesgos psicosociales y las bajas por salud mental

CCOO alerta que la precariedad en la dependencia dispara los riesgos psicosociales y las bajas por salud mental
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    LOGROÑO, 16 Mar. (Agencias) –

   La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO La Rioja ha alertado este lunes de que «la precariedad en la dependencia dispara los riesgos psicosociales y las bajas por salud mental», señalando que «mejorar salarios es un avance, pero sin reforzar plantillas, ratios y condiciones laborales seguirá aumentando la sobrecarga en residencias y centros de día de la comunidad«.

   Como afirma la central sindical en una nota, «tras el reciente pre-acuerdo alcanzado en el sector de la dependencia, que contempla mejoras en las condiciones económicas de las personas trabajadoras, se valora este avance».

    Sin embargo, el sindicato recuerda que «la dignificación del sector no puede limitarse únicamente a mejorassalariales, ya que las condiciones laborales siguen siendo una de las principales causas de sobrecarga y deterioro de la salud de las trabajadoras».

   Desde FSS-CCOO de La Rioja se señala además que «la ratio de personal en residencias se sitúa por debajo de la que se establece como referencia a nivel nacional, una situación que agrava la presión asistencial y la carga de trabajo en los centros».

    Por ello, indica que «uno de los objetivos prioritarios del sindicato es avanzar hacia ratios adecuadas de personal y garantizar el cumplimiento efectivo de las presencias mínimas en los centros de trabajo, una cuestión clave tanto para la salud de las trabajadoras como para la calidad de la atención a las personas mayores».

   «Estas reivindicaciones -aseguran desde CCOO- cobran especial relevancia ante los datos que alertan del grave impacto de los riesgos psicosociales en el sector de la dependencia, especialmente en residencias y centros de día de La Rioja, donde el personal de gerocultura soporta gran parte de la presión asistencial«.

   En este sentido, apuntan que «diversos informes del Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) señalan que los riesgos psicosociales en residencias de personas mayores son especialmente elevados, afectando directamente a las personas trabajadoras».

   Los datos «reflejan una situación preocupante: el 87% del personal sufre una alta carga mental en su trabajo y el 83% señala una falta de autonomía en la toma de decisiones, a lo que se suma el fuerte impacto emocional derivado del contacto diario con la enfermedad, la dependencia y la muerte«.

   Esta realidad laboral «se desarrolla en un contexto de plantillas ajustadas, ritmos de trabajo muy elevados, turnos largos y tareas físicamente exigentes, lo que provoca una situación de sobrecarga permanente para las trabajadoras del sector».

   A ello «se suma la exigencia emocional constante que supone atender a personas en situaciones de gran vulnerabilidad, así como conflictos derivados de la relación con familiares o de la falta de recursos organizativos en los centros».

   Las consecuencias para la salud de las trabajadoras «son cada vez más evidentes», con estudios que «señalan un aumento del riesgo de trastornos de ansiedad entre un 61 % y un 77 %, así como una elevada presencia de estrés crónico y síndrome de agotamiento profesional (burnout)».

    También se ha detectado «un incremento del consumo de psicofármacos cercano al 30 % entre los y las profesionales del sector», una situación «que se produce en paralelo al incremento general de las bajas laborales por problemas de salud mental, que han aumentado significativamente en los últimos años«.

    «Los y las profesionales de atención primaria advierten de que este incremento no responde a un abuso del sistema por parte de las personas trabajadoras, sino al deterioro de las condiciones laborales y al aumento del estrés psicosocial», reseñan desde CCOO.

   Desde el ámbito sindical «se advierte de que la precariedad estructural del sector de la dependencia está en el origen de muchos de estos problemas».

    «Las bajas ratios de personal, los salarios insuficientes, la presión asistencial y la falta de reconocimiento profesional generan un escenario que repercute directamente en la salud de quienes sostienen el sistema de cuidados«, afirman.

   Además, «estas condiciones laborales no solo afectan a las trabajadoras, sino también a la calidad de la atención que reciben las personas mayores«, recalcando que «la sobrecarga y la falta de recursos dificultan ofrecer los cuidados dignos y personalizados que requieren las personas residentes».

   «Garantizar empleo digno en residencias y centros de día es también garantizar un cuidado digno para las personas mayores», finalizan desde CCOO.

CL11