El Gobierno libanés dice que trabaja para detener una guerra que «no ha elegido»
MADRID 12 Mar. Agencias –
El primer ministro de Líbano, Nawaf Salam, ha asegurado este jueves que su Gobierno trabaja «día y noche» para detener una guerra que los libaneses no desean y «no han elegido», por un conflicto que ha dejado en el país cerca de 700 muertos por ataques de Israel desde su ofensiva sorpresa lanzada junto a Estados Unidos y contra Irán.
«Han pasado más de diez días desde el estallido de esta guerra, de la que llevábamos mucho tiempo advirtiendo que arrastraría a Líbano y que hemos intentado evitar por todos los medios. Es una guerra que no deseábamos, sino todo lo contrario, trabajamos día y noche para detenerla», ha señalado en un discurso en vídeo difundido en redes sociales.
«No podemos aceptar de ninguna manera que Líbano vuelva a ser un campo de batalla para las guerras de otros, y con ese fin, el presidente (Joseph Aoun) ha lanzado su iniciativa de negociación con el objetivo de sacar a Líbano de la profunda crisis en la que se encuentra», ha agregado un día después de que el mandatario libanés haya mantenido una conversación telefónica con sus homólogos francés y sirio –Emmanuel Macron y Ahmed al Sharaa respectivamente– quienes han manifestado su apoyo a Beirut para demantelar a Hezbolá.
Salam ha advertido de que el país atraviesa una situación «crítica», que «exige que todos seamos prudentes y sensatos a la hora de expresar nuestras opiniones y sentimientos, con el fin de proteger al país de los peligros de una división destructiva». En esta línea, ha condenado «enérgicamente el uso del lenguaje de odio, la violencia verbal y la incitación al sectarismo, venga de donde venga, ya que amenazan nuestro tejido social y nuestra seguridad interna».
Amismo, ha advertido sobre la «información falsa» difundidas en medios de comunicación sobre la supuesta deserciones dentro de las Fuerzas Armadas libanesas. «Se trata de un comunicado sospechoso, alejado de todo patriotismo, que amenaza la unidad y el papel nacional del Ejército y que solo tiene cabida en el ámbito de la difamación y el chantaje», ha afirmado, después de que el diario Al Ajbar, afín al partido-milicia chií, haya apuntado a posibles deserciones si el Ejército libanés decide emplear la fuerza contra Hezbolá. «No me cabe duda de que todos los libaneses esperan que nuestro Ejército desempeñe plenamente su papel de extender la autoridad del Estado a todo su territorio», ha dicho Salam a este respecto.
Por otra parte, el primer ministro ha lamentado que sus connacionales estén «pagando el precio de una guerra que no han elegido», especialmente a los más de 800.000 desplazados «víctimas de una realidad que no han contribuido a crear y sobre la que no se les ha consultado». «Soy consciente de sus inquietudes y les aseguro que no vamos a dar marcha atrás en nuestra postura de recuperar la decisión sobre la guerra y la paz y poner fin a la nueva aventura de apoyo que solo nos ha traído más víctimas, destrucción y desplazamientos», ha asegurado.
El Ministerio de Sanidad libanés ha anunciado en las últimas horas la muerte de nueve personas, cinco de ellas menores de edad, en un ataque de Israel contra la localidad de Arki, en el distrito de Sidón. Las autoridades de Líbano han informado este jueves de que la cifra de víctimas mortales asciende ya a los 687, entre los que se encuentran 98 niños y 52 mujeres, desde que comenzaron los ataques del Ejército israelí contra territorio libanés hace casi dos semanas.
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