11 marzo 2026

Miembro de ‘Ex Menas’ alerta del impacto del odio en migrantes: «Sienten hasta repugnancia por su herencia cultural»

Miembro de 'Ex Menas' alerta del impacto del odio en migrantes: "Sienten hasta repugnancia por su herencia cultural"
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MADRID 11 Mar. (Agencias) –

El trabajador social Mohamed El Harrak, miembro de la asociación de exmenores extranjeros no acompañados (Ex MENAs), ha denunciado este miércoles las consecuencias que los discursos de odio y la desinformación tienen sobre jóvenes migrantes en España.

«Incluso los propios chicos se han creído el discurso e incluso sienten hasta repugnancia en relación a su herencia cultural», ha asegurado en la Cumbre contra el Odio, celebrada en la Galería de las Colecciones Reales, en Madrid.

Durante su intervención en la mesa ‘Impacto del odio en personas y comunidades’, El Harrak ha afirmado que durante años se ha hablado sobre los menores migrantes sin contar con su «voz», y ha reclamado mayor espacio para que estos jóvenes puedan participar en las decisiones que afectan a sus vidas.

También ha explicado que no hablaba únicamente en nombre propio, sino representando a «muchísimos chicos y chicas invisibilizados». Según ha relatado, jóvenes migrantes sufren situaciones cotidianas de discriminación, desde insultos en la escuela hasta sospechas en comercios o dificultades para acceder a vivienda y empleo.

«Hay chicos y chicas que han pensado en el suicidio. Muchos de ellos han vuelto a su país de origen de forma voluntaria. Muchos chicos y chicas con episodios de ansiedad», ha asegurado.

El Harrak ha ilustrado estas situaciones con testimonios de jóvenes con los que ha trabajado. En este sentido, ha citado el caso de una estudiante que recibe insultos por llevar velo o Mamadou, al que vigilan en el supermercado. Además, ha mencionado a jóvenes que evitan acudir a centros de salud por «miedo» a ser detenidos o a quienes encuentran rechazo en entrevistas de trabajo.

De la misma manera, ha avisado también sobre la influencia de los discursos de odio en redes sociales como TikTok e Instagram, donde, según ha señalado, jóvenes se enfrentan a mensajes que los presentan como delincuentes o como una carga para el sistema. «Cuando hablamos del bulo, estas son las consecuencias del bulo», ha afirmado , señalando el impacto que estos mensajes tienen en la autoestima y el desarrollo personal de los jóvenes.

Preguntado por el término ‘Mena’ y por cómo afecta a los jóvenes migrantes, ha expuesto que «los propios chicos se han creído el discurso e incluso sienten hasta repugnancia en relación a su herencia cultural».

«Tenemos que entender que estas personas, o yo al menos lo veo así, son personas valientes porque dejar tu familia, dejar tu cultura, dejar tus costumbres, tus raíces y llegar a un sitio donde actualmente no hay aceptación, no la hay, en mi época sí la había», ha subrayado, al mismo tiempo que ha incidido en que se trata de «personas» y ha llamado a «dejar un poco a un lado el tema político, económico» e «ir al humano».

En esta misma línea, ha indicado que le gustaría que en un futuro existiese una cumbre donde debatir sobre el impacto de los discursos de odio en jóvenes migrantes.

ABRIL ZAMORA: «COMO SOCIEDAD HEMOS FALLADO UN POCO»

En la misma mesa, la actriz y directora Abril Zamora ha reflexionado sobre cómo los insultos y el rechazo durante la infancia pueden marcar a una persona. Así, ha recordado que cuando era pequeña y sufría insultos en el colegio pensaba que aquello terminaría al hacerse adulta, algo que, lamentado que no siempre ocurre. «Eso me hace pensar que como sociedad hemos fallado un poco para que estas cosas sigan pasando», ha señalado.

También ha explicado que durante su infancia vivía esas experiencias en silencio y sin referentes en los que verse reflejada. «Pero cerca de los 15, cuando entendí quién era, lo que era, cómo era, y busqué a otros iguales, fue cuando me di cuenta de que el odio no era una cosa simplemente para mí, sino que era una cosa totalmente colectiva y me ayudó muchísimo para sentirme un poco arropada y formar parte de algo. Por tanto, siempre intento sacar como una lectura positiva del hecho de encontrar a este colectivo», ha destacado.

Mientras, al analista política Sarah Santaolalla ha contado que había tenido «la suerte de no sufrir cuando era una niña, de no ser señalada». Si bien, ha dicho que en la actualidad está pagando «un precio bastante alto». «No porque no pensase como pienso desde los 15 años, sino porque ahora mi voz importa. Importa a una parte de la población o por lo menos la escucha más gente», ha afirmado.

Del mismo modo, Santaolalla ha afeado a compañeros de medios de comunicación en la misma línea ideológica que ella que cambien de bando al pensar que gobernará en España «el fascismo». «La silla no se conserva en base a ser un pelota y un cobarde. Se conserva en base a tu trabajo, a tu rigor, a la decencia. Y a veces hay sillas que no merecen la pena. Y hay sillas ahí fuera más decentes», ha destacado.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, que ha moderado esta mesa , ha expresado su solidaridad por la «agresión» y «persecución» que ha asegurado que ha sufrido recientemente Santaolalla.

Tras la mesa redonda, los asistentes han podido escuchar un monólogo del cómico y actor Lamine Thior, presentador del pódcast ‘No hay negros en el Tíbet’, quien ha propuesto el «humor» como «llave para romper todos los prejuicios».

«Tenemos que empezar a asumir que todas las personas tenemos prejuicios, porque si no identificas lo que te pasa a ti, es imposible que identifiques lo que le pasa al otro. Esa virulencia, esa semilla que al final te pudre, lo tenemos todas las personas la clave es sentarnos a hablar, a escuchar y que el humor sea la llave para romper todos los prejuicios», ha subrayado.

CL23