Los Motores regresan a Cuenca junto los alcarreños Vamos con Todo en una noche que reúne a dos generaciones de rock
CUENCA 11 Mar. Diario Dia –
Los Motores regresan este sábado 14 de marzo a Cuenca, un cuarto de siglo después de su última visita, en un concierto que reúne a dos generaciones de rock, la que representa la formación viguesa liderada por Carlos del Río, con doce discos grabados, y la de última hornada, que ha encontrado a unos de sus mejores representantes en los alcarreños Vamos con Todo (antes Volvoreta).
Carlos del Río recuerda su primera visita a Cuenca para actuar en El Bar, pub emblemático de la década de los noventa que se encontraba en Doctor Galíndez, la zona de fiesta que hoy se conoce como La Calle.
«¡Era un bar chiquitito y aquello fue una hecatombe! Nosotros estábamos en una buena época y la gente se subía por las paredes para poder entrar», rememora el cantante de aquel concierto.
Los Motores también actuaron con Extremoduro en la Plaza de Toros de Cuenca, en los años más salvajes de la banda del recientemente fallecido Roberto Iniesta ‘Robe’.
«Éramos muy amigos, porque habíamos tocado muchas veces juntos, pero en aquella época era destroyer total y pensábamos que ni de coña llegaba a los cuarenta».
Aunque, en realidad, del Río admite que «todos éramos muy bestias en aquella época».
En la Plaza de Toros de Cuenca actuaron ante más de 2.000 personas «en el día más raro que yo he visto en mi vida, porque cuando llegamos caía el diluvio universal y parecía imposible tocar, pero en cuestión de una hora, salió el sol y secó todo cagando leches» Aquellos eran los años de mayor esplendor de los gallegos, que encadenaron dos grandes éxitos con Noche de Lobos y Un día perfecto, que vendieron más de 40.000 copias.
«Hicimos 180 fechas en un año y medio y siempre éramos los más borrachos del lugar, nos presentábamos al concurso de chupitos donde tocábamos y siempre ganábamos» Su tercera actuación fue en la desaparecida Sala Zarajo en el 2001, donde compartieron cartel con Muro y también hubo una buena entrada.
«Cuenca siempre ha sido un sitio muy rockero, pero ahora casi toda España es de otro palo y no teníamos la explosión de los trescientos millones de grupos de versiones», apunta un del Río que también hace autocrítica, «porque nos hemos quedado para la gente de nuestra época y no hemos sabido conectar con la juventud; creo que nos pasa a muchos grupos de entonces, a excepción de Mago de Oz, que siempre engancha a los niños», Fue a principios del siglo XXI cuando la banda hizo un alto en el camino para desintoxicarse «de nosotros mismos, que llevábamos mucho tiempo viviendo permanentemente juntos durante 24 horas».
Y es que, según el cantante, Los Motores «no pasamos las penurias de los grupos nuevos, sacamos una maqueta y ya nos fichó Dro», pero aquel éxito temprano abrió una época muy intensa, con giras muy largas gracias a su versatilidad, que les permitía tocar en festivales de rock, heavys y hasta ‘indies’, «porque valíamos para un roto y para un descosido».
Los Motores regresó una década después, con un ritmo más tranquilo, pero el mismo rock enérgico y unas letras «que eran premonitorias totales, porque siempre hemos sido muy apocalípticos y sin mucha fe en el ser humano, ¡pero coño, es que nos dan la razón!».
En los últimos años, Carlos del Río ha tenido problemas de salud que le dejaron durante casi dos años en silla de ruedas.
Sin embargo, no se rindió y siguió dando conciertos. «Me negaba a dejar de tocar, porque me iba a dar algo si no cogía la guitarra».
Le dijeron que no iba a volver a andar, pero no les creyó. «Me gasté todo el dinero que tenía en profesionales privados y aquí estoy», celebra el músico, que ha vuelto a salir a la carretera con su banda.
«Vamos con Todo son la única esperanza que nos queda en este puto país» Precisamente en Cuenca comienza su gira ’30 años de Noche de Lobos’, dedicada a aquel aclamado disco que protagonizará gran parte del repertorio en la Sala Directo.
Junto a ellos estarán Vamos con Todo, que para Carlos del Río «son la única esperanza que nos queda en este puto país», ya que es inusual ver a unos chavales que no llegan a los veinte años siguiendo los pasos de Topo, Rosendo o Ñu.
«Ese es el embrión del rock de este país y parece que se ha olvidado, pero queda un poso de gente a la que le sigue gustando esta música», opina el cantante vigués.
«A mí cuando me dicen que los viejos siempre estamos escuchando Led Zeppelin, les digo que me traigan un grupo mejor, pero si lo que me traes es Maluma y Bugs Bunny (por Bad Bunny), ¿qué cojones quieres que escuche?».
Carlos del Río entiende que a las nuevas generaciones les guste esa música «porque los gobiernos sucesivos han conseguido una cosa: que la gente sea subnormal. Por eso votan lo que están votando y han conseguido que la cultura sea inexistente y que lo que se escucha sean babosadas».
«Si llegamos a cantar nosotros esas letras en los ochenta nos mandan a hostias», añade el cantante, que en su casa tiene a un chaval que sigue a ese tipo de grupos, «pero a mí me siguen gustando Barón Rojo, Yes, Deep Purple».
El futuro inmediato de Los Motores pasa por esta gira que comienza el sábado en Cuenca en una sala pequeña como la Directo, donde se siente la cercanía con el público, si bien Carlos del Río confiesa que él prefiere los grandes escenarios, «porque tiene algo especial y la gente responde más, porque parece que son menos tímidos cuanto más gente».
Lo que no está de momento en los planes es grabar un nuevo álbum, «porque hace tres años terminamos con Warner y ya no le veo sentido sacar un disco, porque no se venden, el esfuerzo para hacerlo es enorme y luego lo tienes en Spotify para que den 50 euros por un millón de reproducciones».
Sí que soltarán de vez en cuando algún tema, «pero cuando nos apetezca».
Carlos del Río concluye prometiendo a los conquenses que asistan al concierto de la Sala Directo «un concierto de los antiguos: de sudor, beber y leña, lo que siempre ha sido el rock’n roll», en contraposición con lo que hacen algunos músicos «que están tan enamorados que no protestan por nada, cuando el rock está para protestar».
El concierto dará comienzo a las 21.30 horas y las entradas están disponibles en el portal Notikumi.com.
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