TSJA confirma 13 años y medio de cárcel para el hombre que intentó matar a su madre con una explosión en Santa Fe (Grana
GRANADA 10 Mar. –
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado la condena a 13 años y medio de prisión y a otros 15 de libertad vigilada para el hombre que intentó acabar en 2024 con la vida de su madre octogenaria provocando una explosión en su casa de Santa Fe (Granada) mientras ella dormía dentro.
El sistema que ideó para provocar la deflagración falló y no se produjo. Pese a ello, el acusado, de unos 55 años, fue condenado por la Audiencia de Granada como autor de un delito de asesinato en grado de tentativa con la agravante de parentesco por el que también tiene prohibido comunicarse o acercarse a su madre a menos de 500 metros durante 18 años.
El acusado recurrió esta sentencia afirmando que no quería acabar con la vida de su progenitora sino «causar daños en el inmueble para que ella se fuera a vivir con alguna de sus hermanas».
No obstante, en su sentencia, a la que ha tenido acceso Agencias, la Sala de lo Civil y Penal del TSJA advierte de que independientemente de cuál fuera el móvil que pudo guiar la actuación del acusado, y, aun aceptando «que en lo más recóndito de su ser» anidara la idea de «destrozar la vivienda de su madre para perjudicar a sus hermanas», ello no desvirtúa las conclusiones alcanzadas por el tribunal.
Y es que los datos que constan acreditados en el procedimiento permiten concluir que el acusado, «no solo asumió la eventualidad de que su madre pereciese como consecuencia de la explosión que pretendió provocar, sino que incluso pudiera afirmarse que su intención directa era la de acabar con su vida, sin que a ello quepa oponer las frases que dejó escritas» en un diario respecto a este asunto.
HASTA SIETE BOMBONAS DE BUTANO
Los hechos se remontan a la tarde del 6 de febrero de 2024, cuando el acusado se presentó en la casa donde convivía con su madre con la intención de «acabar con su vida».
Para ello, manipuló hasta siete bombonas de butano que había distribuidas por la vivienda para que llenaran de gas el inmueble, envolvió varios calefactores en papel y los conectó a varios enchufes en distintas dependencias de la casa.
Los enchufes fueron «convenientemente preparados» por el procesado para ser accionados mediante una aplicación que tenía instalada en su teléfono móvil.
Así, lo dispuso todo para que al accionar los aparatos mientras su madre dormía los papeles que envolvían los calefactores generasen llamas que, a su vez, prendiesen el gas liberado por las bombonas de butano y se produjese una explosión que causase la muerte de la mujer.
Con todo supuestamente preparado se marchó de la vivienda mientras se llenaba paulatinamente de gas. Ajena a estas circunstancias, la madre llegó a la casa sobre las ocho de la tarde y se fue a dormir.
En algún momento de la madrugada, el acusado accionó con su móvil los enchufes domóticos provocando que los calefactores se encendieran, si bien no llegó a prenderse ninguna llama y la explosión no se produjo.
Sobre las seis de la mañana la mujer se despertó y percibió el fuerte olor a gas que había en el inmueble, momento en el que se percató de que las bombonas habían sido manipuladas. Su reacción fue salir a la calle a buscar ayuda y logró así salvar su vida.
No obstante, sufrió una insuficiencia respiratoria a consecuencia de haber estado inhalando gas durante toda la noche y lo vivido le ha dejado como secuela estrés postraumático. Contra la sentencia del TSJA cabe recurso ante el Supremo.
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