El Grupo Mixto del Congreso prevé tratar a Ortega Smith como a Ábalos, si le echa Vox: Ni intervenciones, ni portavocías
MADRID 10 Mar. –
Los integrantes del Grupo Mixto de Congreso cuentan con la incorporación del exdirigente de Vox Javier Ortega Smith si el partido de Santiago Abascal también le echa del grupo parlamentario como ya le ha expulsado de la formación, pero la previsión es que sea tratado como en su día al exministro socialista José Luis Ábalos, a quien no cedieron tiempos de intervención ni cupo para la presentación de iniciativas ni le dieron hueco en las comisiones parlamentarias.
Según han informado a los medios fuentes de este heterogéneo grupo, sus integrantes aún no se han reunido para tratar el asunto y no prevén hacerlo hasta que Vox no formalice la expulsión de quien fue fundador del partido y número dos del grupo que capitanea Pepa Rodríguez de Millán.
En todo caso la decisión sobre el trato que darán a Ortega Smith tendrá que ser consensuada y la mayoría del Mixto ya avanza su intención de tomar como referente el precedente de Ábalos, que también fue expulsado del Grupo Socialista, y no a la última diputada que recaló en el Mixto, la representante de Compromís Àgueda Micó, quien abandonó voluntariamente el grupo de Sumar en julio del año pasado.
ÁBALOS VS MICÓ
Actualmente este grupo está compuesto por nueve miembros de cinco partidos: cuatro son de Podemos, mientras que el Bloque Nacionalista Galego (BNG), Coalición Canaria (CC), Unión del Pueblo Navarro (UPN) y Compromís cuentan con uno cada uno.
Cuando Micó arribó al Mixto, sus compañeros la trataron como una miembro de pleno derecho, reorganizaron sus portavocías de comisión, le abrieron el cupo para registrar iniciativas y entró en el reparto de tiempos de intervención de los Plenos, incluidos los debates con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Por contra, nada de eso se hizo en febrero de 2024 tras el desembarco de Ábalos. El exministro investigado por dos casos de corrupción no podía tomar la palabra en las sesiones plenarias, sólo podía registrar preguntas escritas, pues ese es un derecho individual inalienable de los diputados, y únicamente entró en la Comisión de Peticiones, un órgano que se reúne a puerta cerrada y en el que rara vez se vota.
Ábalos recibió el mismo trato que se había dado en la anterior legislatura a Pablo Cambronero, que recaló en el Mixto tras abandonar el grupo parlamentario de Ciudadanos, el partido por el que había concurrido a las elecciones. Por eso los integrantes del Mixto le equipararon a un diputado no adscrito, figura que sí existe en corporaciones locales y autonómicas, pero que el Congreso no tiene regulada.
SUBVENCIÓN MENSUAL Y CONTRATACIÓN DE UN ASISTENTE
Este conglomerado parlamentario, como el resto de grupos, recibe una subvención mensual de 30.346,72 euros, a repartir entre sus miembros, y además se le otorga una subvención variable en función del número de diputados a razón de 1.746,16 euros mensuales por escaño.
Sí finalmente Vox expulsa de su grupo a Ortega Smith, esos casi 1.750 euros individuales se asignarán al nuevo integrante del Mixto, pero, al tratarse de una subvención finalista, sólo servirá para cubrir gastos de su actividad parlamentaria, como pudiera ser contratar un asistente.
Al pasar de Vox al Mixto, Ortega Smith seguirá percibiendo prácticamente lo mismo que cobraba actualmente, después de el grupo de Abascal le despojara de todas las portavocías que había tenido esta legislatura: la asignación constitucional básica de 3.366,99 euros más la indemnización de 1.032,38 euros que se abona a los electos por Madrid para sufragar su actividad parlamentaria.
CL0
