El 72% de familias potencialmente beneficiarias del Complemento de Ayuda a la Infancia no la solicitan, según estudio
MADRID 9 Mar. Diario Dia –
El 72% de las familias potencialmente beneficiarias del Complemento de Ayuda a la Infancia (CAPI) –una prestación dirigida a familias con hijos menores de 18 años–, no la solicitan, según revela el informe ‘¿Llega el CAPI a las familias? Percepción de las familias sobre el Complemento de Ayuda para la Infancia’, publicado este lunes por la Plataforma de Infancia (POI).
El estudio, basado en una encuesta realizada a 1.210 hogares en España, revela que los principales motivos para no solicitar esta ayuda son el «desconocimiento» y la «complejidad administrativa». En concreto, casi tres de cada diez personas potencialmente beneficiarias (28,7%) declara que no sabía que existía.
El informe también revela que el 71,2% de las personas entrevistadas declaran no recibir ningún tipo de ayuda para familias con hijos a cargo –pese a cumplir los requisitos para ser beneficiarias del CAPI– frente al 28,7% que dicen recibirlas.
Según recuerda la POI, el CAPI puede formar parte del Ingreso Mínimo Vital (IMV), aunque el umbral de ingresos exigido para acceder a este complemento es superior.
«El desconocimiento no se limita a la existencia de la prestación. Aunque todas las personas encuestadas reúnen las condiciones para recibir esta ayuda, un 25% considera que no cumple los requisitos, un 12,3% afirma no saber cómo solicitarla y un 18,9% cree que el CAPI no está dirigido a su perfil familiar», ha señalado el director de la Plataforma de Infancia, Ricardo Ibarra.
En cuanto a la información sobre el CAPI, el 82,3% de las personas entrevistadas no recuerda haber visto ningún material informativo sobre el CAPI ni sobre el IMV y, entre quienes sí lo han visto, un 6,4% asegura haberlo entendido perfectamente.
Además, el estudio señala elementos de «estigmatización» vinculados a la pobreza. Así, aunque todas las personas encuestadas cumplían los requisitos del CAPI, el 30,4% considera que se trata de una ayuda destinada únicamente a quienes se encuentran en situaciones de necesidad extrema.
Entre las personas que sí reciben el CAPI, el 34,1% considera que el proceso fue largo; al 15,9% le resultó difícil realizar la solicitud de forma virtual y al 11,4% le costó reunir la documentación necesaria. Mientras, un 25% considera que el procedimiento fue fácil.
Ante estos resultados, la Plataforma de Infancia propone rediseñar el CAPI para mejorar sus cuantías y su distribución, aumentando la ayuda hasta un máximo de 200 euros por cada hija o hijo y priorizando las edades con mayor tasa de pobreza y mayores costes de crianza, especialmente entre los 7 y los 18 años.
Asimismo, la entidad plantea desvincular el CAPI del IMV y configurarlo como una prestación independiente. «Esto contribuiría a reducir la estigmatización y a que sea percibido como un apoyo a la crianza y no exclusivamente como una ayuda frente a la pobreza extrema», ha añadido Ibarra.
La Plataforma de Infancia también considera imprescindible «simplificar el acceso mediante la concesión automática» a través del cruce de datos entre administraciones, «eliminando el exceso de trámites que actualmente frena a muchas familias».
A su vez, subraya la necesidad de reforzar la comunicación y la sensibilización sobre las ayudas a la infancia, desarrollando campañas dirigidas a las potenciales familias beneficiarias y utilizando los canales a través de los cuales actualmente se informan, como el entorno cercano, los centros educativos e Internet.
«Desde la Plataforma de Infancia insistimos en avanzar hacia una ayuda universal a la crianza que llegue a todas las familias y evite los problemas de no solicitud, como llevamos años defendiendo», ha remarcado Ibarra.
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