9 marzo 2026

De la «desprotección» de Lugo a la «emergencia» residencial: Los frentes de las candidatas ante la votación en la USC

De la "desprotección" de Lugo a la "emergencia" residencial: Los frentes de las candidatas ante la votación en la USC
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   SANTIAGO DE COMPOSTELA, 8 Mar. –

   Las catedráticas Maite Flores y Rosa Crujeiras encaran la recta final de la campaña para la segunda vuelta de las elecciones a la rectoría de la Universidade de Santiago de Compostela (USC), cuya votación se celebrará el próximo miércoles y decidirá quién dirige la universidad compostelana durante los próximos seis años.

   Ambas candidatas, que superaron la primera vuelta con lecturas positivas de sus resultados, presentan modelos que coinciden en la necesidad de una reforma administrativa y económica, pero difieren en sus prioridades estratégicas y en el tono de la campaña de la primera vuelta, tal y como indicaron en sendas entrevistas con Agencias.

   Mientras que Maite Flores, catedrática en Óptica, reafirmaba su compromiso con una universidad «de frontera, abierta y con espíritu de pertenencia», Rosa Crujeiras, catedrática de Estadística, apostaba por una USC «feminista y libre de violencias».

   «Quiero una universidad feminista y libre de violencias, donde cada quien encuentre su sitio y pueda desarrollar su carrera como estudiante y como persona trabajadora», declaraba Crujeiras.

   En una entrevista concedida a Agencias, Flores señalaba que su proyecto busca una USC abierta a la internacionalización y que sea capaz de «marcar tanto a los estudiantes como a las personas que trabajan en ella».

   Tras quedar segunda en la primera vuelta y superar por 33 votos ponderados a María José López Couso, la candidata hacía una lectura «positiva», asegurando haber alcanzado el objetivo de estar en la segunda vuelta.

   Por su parte, Rosa Crujeiras, tras lograr el 41% del voto ponderado en la primera vuelta, defendía su proyecto como un proyecto «maduro» basado en «la sostenibilidad, el respeto y los valores de la cultura democrática».

UN 30% MÁS DE JUBILACIONES

   Un punto crítico en el futuro de la USC, según ambas candidatas, es el relevo generacional ante las próximas jubilaciones, para lo que Flores propone un modelo de «solapamiento» entre el personal saliente y el nuevo para no perder conocimiento, defendiendo que el coste de tener a dos personas conviviendo temporalmente es una «inversión» y no un gasto.

    Crujeiras, por su parte, advierte de un aumento del 30% en las jubilaciones en los próximos cinco años, y propone una planificación a «microescala» y programas de mentoría, analizando las realidades «área por área».

    En el plano económico, aunque las dos candidatas coinciden en la creación de una Vicerrectoría de Economía, Flores busca priorizar la estabilización del personal PDI y PTXAS, mientras que Crujeiras vincula esta área también a la infraestructura y sostenibilidad, «clave ante la negociación del próximo plan de financiación».

EL CAMPUS DE LUGO Y LA «EMERGENCIA» DE LA VIVIENDA

   Respecto al Campus de Lugo, Flores reconoce un sentimiento de «desprotección» en la comunidad lucense, que siente que se la ha tratado como una «sucursal», y apuesta por fortalecer su impacto. Crujeiras, en cambio, resalta el «enorme potencial» de Lugo como un campus de especialización apegado al territorio y con plataformas tecnológicas «únicas».

   Sobre la situación de la vivienda para alumnado y trabajadores, Crujeiras la califica de «emergencia social» y propone alianzas con los ayuntamientos de Santiago y Lugo para movilizar alquileres asequibles y proyectos de convivencia intergeneracional. Flores, por su parte, se compromete a trabajar para que las residencias universitarias sean «espacios públicos y dignos» que aseguren la equidad.

   En cuanto al acuerdo para descentralizar el grado de Medicina, ambas muestran cautela, Flores insiste en la necesidad de «limar» cláusulas para asegurar que la USC no salga perjudicada. Crujeiras reconoce que, aunque «no es el mejor acuerdo», se trata de un compromiso institucional que debe cumplirse, si bien echa en falta un mayor reconocimiento a la USC por «ceder por el bien del país».

CRÍTICAS A LA CAMPAÑA

   La recta final hacia las urnas también se ha visto marcada por el clima electoral. En concreto, Flores denunciaba haber sido objeto de «ataques personales, bulos y mentiras» en redes sociales, marcando distancias con un proyecto –el de Crujeiras– que considera de «marcado cariz político» frente a la «coherencia» de su propio equipo.

    Por el contrario, Crujeiras reivindica la «madurez» de su proyecto y la «rapidez» de su reacción ante crisis internas –como la salida de Luis Míguez Macho de su lista– como prueba de un «programa sólido».

    Tras obtener el 41% del voto ponderado en la primera vuelta, Crujeiras apela a la participación masiva para ejercer la «autonomía universitaria», mientras que Flores confía en el análisis de los programas para lograr el cambio que, a su juicio, la institución necesita.

CL11