El petróleo Brent supera los 87 dólares por primera vez desde 2024 y sube casi un 21% en la semana
MADRID 6 Mar. (Agencias) –
El precio del crudo de calidad Brent, de referencia para Europa, llegaba a cotizar este viernes en 87,62 dólares, el precio más alto desde julio de 2024, con una subida ligeramente inferior al 3% respecto del cierre de ayer, lo que amplía a casi el 21% el encarecimiento acumulado desde el pasado viernes en su semana más alcista desde 2020.
De su lado, el coste de cada barril de petróleo West Texas Intermediate (WTI), de referencia para Estados Unidos, subía más de un 4% para cotizar en un máximo intradía de 84,90 dólares, su mayor precio también desde julio de 2024, con una revalorización acumulada en la semana de alrededor del 25%.
La escalada de los precios de la energía refleja el agravamiento de la situación en Oriente Próximo tras el ataque de Israel y Estados Unidos a Irán y la amenaza de cierre del estrecho de Ormuz por parte del país persa.
La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha asegurado que sigue de cerca la situación en la región, incluyendo las posibles consecuencias de cualquier interrupción prolongada del flujo energético a través del estrecho de Ormuz, señalando que, si bien las instalaciones de producción se han visto prácticamente indemnes de los ataques, la interrupción del flujo de petróleo a través del paso de Ormuz ha obligado a algunos operadores a iniciar el cierre de la producción.
En este sentido, recuerda que el mercado petrolero mundial ha registrado un superávit significativo desde principios de 2025 y, antes de los ataques, se preveía que la oferta mundial de crudo superaría con creces la demanda en 2026, aunque advierte de que «las interrupciones prolongadas del suministro podrían llevar al mercado a un déficit».
Los inventarios mundiales de petróleo observados aumentaron a más de 8.200 millones de barriles en 2025, su nivel más alto desde 2021. «Estas reservas proporcionan ahora un colchón de seguridad contra las interrupciones del suministro», añade.
De su lado, Estados Unidos ha tratado en las últimas horas de rebajar la tensión en los mercados con diversas medidas, incluyendo el anuncio de que permitirá la venta de petróleo ruso a la India durante 30 días, así como la posibilidad de recurrir a la reserva estratégica de petróleo (SPR), que actualmente se encuentra en 415 millones de barriles.
«Si el Gobierno estadounidense se sintiera cómodo reduciendo la SPR a los niveles previstos para 2023, podríamos esperar una liberación de alrededor de 68 millones de barriles», apuntan Warren Patterson y Ewa Manthey, analistas de ING.
EL ESTRECHO DE ORMUZ, PRINCIPAL ARTERIA PARA EL PETRÓLEO Y EL GAS
El estrecho de Ormuz es la principal ruta de transporte de petróleo y gas del mundo. Por aquí transita alrededor de uno de cada cinco barriles de petróleo, y cualquier interrupción en esta vía tiene un impacto inmediato sobre la economía mundial, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés).
Tras el ataque de Estados Unidos e Israel sobre Irán, el estrecho de Ormuz se encuentra en el centro de atención de la economía global, y reaparece la pregunta de qué ocurriría si su cierre se prolongase en el tiempo.
En la práctica, Ormuz funciona como una puerta muy estrecha por la que debe pasar casi todo el petróleo y el gas que sale del golfo Pérsico hacia el resto del mundo, partiendo desde este punto las exportaciones de Arabia Saudí, Irak, Kuwait, Qatar, Emiratos Árabes Unidos e Irán, los grandes productores de la región. La mayoría de los volúmenes que transitan por el estrecho no dispone de rutas alternativas para salir de la región, según la EIA.
El estrecho de Ormuz, situado entre Omán e Irán, conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el Mar Arábigo.
El flujo de petróleo a través de este estrecho promedió 20 millones de barriles diarios en 2024, aproximadamente el 20% del consumo mundial de líquidos petrolíferos, según EIA.
Los flujos que cruzaron Ormuz en 2024 y en el primer trimestre de 2025 representaron más de una cuarta parte del comercio marítimo mundial de petróleo y alrededor de una quinta parte del consumo mundial de petróleo y productos derivados.
Además, aproximadamente una quinta parte del comercio mundial de gas natural licuado (GNL) también transitó por Ormuz en 2024, principalmente procedente de Qatar.
La EIA estima que el 84% del petróleo crudo y condensado y el 83% del GNL que cruzaron el estrecho de Ormuz en 2024 se dirigió a los mercados asiáticos. China, India, Japón y Corea del Sur fueron los principales compradores de crudo, lo que representa un 69% combinado de todos los flujos de petróleo crudo y condensado de Ormuz en 2024.
En esta línea, Estados Unidos importó en 2024 aproximadamente 0,5 millones de barriles de petróleo crudo y condensado de países del Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz, lo que representa aproximadamente el 7% de las importaciones totales de petróleo crudo y condensado del país norteamericano.
No obstante, las importaciones estadounidenses de petróleo crudo de países del Golfo Pérsico se situaron en su nivel más bajo en casi 40 años, debido al aumento de la producción nacional y las importaciones desde Canadá, según la EIA.
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