6 marzo 2026

Cinco sentidos, un coche trenzado y un stand que se desborda: así celebra Lexus su trayectoria en ARCOmadrid

Cinco sentidos, un coche trenzado y un stand que se desborda: así celebra Lexus su trayectoria en ARCOmadrid
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   MADRID, 6 Mar. –

Siete años, cinco sentidos y una misma idea: el arte se vive. Con esta premisa, Lexus regresa a ARCOmadrid como vehículo oficial por séptimo año consecutivo, reafirmando una alianza que une creatividad, tecnología y emoción. En esta edición 2026, la firma japonesa propone una instalación que invita a dejarse llevar por las sensaciones, culminando con el proyecto ganador de la VIII edición del Concurso de Diseño Lexus Art Car, creado por la artista Mariadela Araujo e inspirado en la técnica tradicional japonesa del ‘Kumihimo’.

En lugar de una única obra, Lexus ha diseñado un recorrido sensorial que activa el oído, el olfato, la vista, el gusto y el tacto. Un paseo concebido para despertar la curiosidad y la emoción, y para entender cómo la marca concibe el lujo: como una experiencia que combina diseño, artesanía y calma.

Cada instalación estimula un sentido distinto, pero todas comparten el mismo hilo -nunca mejor dicho- conductor: la atención al detalle, la precisión y la búsqueda del equilibrio entre lo técnico y lo poético.

Durante la presentación en IFEMA, la directora de Lexus España, Mar Pieltain, ha adelantado que esta edición marca «una aproximación distinta» para la marca, centrada en reflexionar sobre su vínculo con el arte.

Asimismo, la marca de lujo ha otorgado el Premio al mejor Stand y Contenido Artístico de la edición, que este año ha sido concedido a la galería guatemalteca Proyectos Ultravioleta –stand 9A05– con una dotación de 8.000 mil euros.

ESCUCHAR, RESPIRAR, MIRAR Y SABOREAR EL ARTE

La experiencia arranca en la Puerta Norte de Ifema, donde Lexus da la bienvenida a los visitantes con su modelo LBX y unos auriculares gigantes de un elegante terciopelo azul que parecen flotar. Al atravesarlos, una banda sonora envolvente -creada junto a Mark Levinson, su compañero de viaje en ingeniería sonora desde hace más de 25 años- invita a «escuchar el arte» y a prestar atención a los pequeños matices del sonido, esos que también definen el alma de sus vehículos.

El paseo continúa despertando el olfato. En la instalación «respirar el arte», Lexus presenta una fragancia exclusiva desarrollada con Givaudan, inspirada en el bambú y los bosques japoneses. Un aroma que evoca calma, memoria y emoción, recordando que cada perfume puede ser también una forma de arte.

El tercer sentido, la vista, cobra protagonismo en «mirar el arte». Aquí, un Lexus LBX se alza sobre un sofá de proporciones gigantes -y del mismo terciopelo que los auriculares-, convirtiendo el coche en una pieza escultórica, y siendo (probablemente) la pieza expuesta más grande de ARCO. La escala cambia, lo funcional se vuelve contemplativo y el visitante descubre que el diseño también puede servir para mirar el mundo desde otro ángulo.

El recorrido prosigue con el gusto. En «degustar el arte», Lexus traslada su pasión por la gastronomía a una food truck de lujo equipada con la última tecnología culinaria. Una parada gourmet que conecta la artesanía japonesa con la creatividad gastronómica.

TRENZAR LO INVISIBLE

Tras recorrer los primeros cuatro sentidos, el corazón de la feria acoge el quinto: el tacto. Allí, Lexus presenta el Art Car ganador de su concurso de diseño, creado por la artista venezolana-española Mariadela Araujo. La obra rinde homenaje al Kumihimo, una técnica textil japonesa milenaria que consiste en trenzar hilos para crear composiciones únicas.

El nuevo Lexus LBX se convierte así en un cuerpo simbólico cubierto por cordones de distintos grosores y materiales sostenibles. Más que una decoración, las trenzas envuelven el vehículo como si fueran pensamientos tejidos a mano, un gesto para transformar el coche en un objeto emocional.

El blanco domina la pieza, símbolo de un punto de partida y de un futuro en construcción, mientras las fibras se disponen de forma suelta y flexible, apelando a la libertad de crear conexiones. «Ha sido un proceso de mucha preparación, con tres meses de trabajo y unos 70 kilos de lana», ha explicadola artista.

Con esta propuesta, Lexus no solo celebra su séptimo año como partner oficial de ARCOmadrid, sino que reafirma su visión del arte como una experiencia total. Un arte que no se contempla desde fuera, sino que se escucha, se huele, se toca, se prueba y, sobre todo, se siente.

UN STAND PENSADO PARA DESAFIAR EL ESPACIO

Lexus pone el foco en Proyectos Ultravioleta como galería premiada este año y su stand es casi un manifiesto: cuatro obras, cuatro maneras distintas de entender cómo el arte puede habitar el espacio, la memoria y el cuerpo.

En el corazón del espacio de Proyectos Ultravioleta, la pintora Vivian Suter despliega un conjunto de lienzos sin título y sin bastidor que huyen del cuadro tradicional. Se trata de piezas de técnica mixta y dimensiones variables que se presentan en instalación, colgando, rozando el suelo y dialogando entre sí. El resultado es un campo pictórico abierto en el que color, materia y escala se activan al mismo tiempo y casi obligan al visitante a atravesar la pintura más que a mirarla desde fuera.

Desde otra delicadeza, la artista Johanna Unzueta presenta ‘The Little Warrior’, una obra que es a la vez dibujo, escultura y archivo de técnicas tradicionales. La pieza combina pintura acrílica, lápiz pastel, pastel al óleo, hilo de lino y algodón sobre madera encontrada teñida con índigo, recuperando procesos de teñido natural y un minucioso trabajo de línea. Estas esculturas evocan geometrías sagradas y formas ancestrales del patrimonio chileno, y se construyen a través de una composición intuitiva donde el dibujo y el volumen convergen en un mismo gesto.

La tercera propuesta del stand es ‘Similama (Memorial para intersecciones)’, de la artista Amalia Pica. La obra, realizada en cero revestido de color y plexiglás, se articula a partir de formas geométricas que se superponen y generan tensiones visuales entre transparencia, opacidad y equilibrio. A partir de relaciones mínimas, la escultura activa el espacio como un sistema de intercambio, donde cada pieza depende de las demás para sostenerse, y se comporta menos como un objeto aislado y más como un dispositivo abierto a la percepción y al movimiento del cuerpo alrededor de ella.

El recorrido se cierra con ‘Noyantï ta nolhoke/La mirada de un pensar’, firmada por Silät + Claudia Alarcón. La obra presenta un delicado enlazado en punto yica elaborado con fibra de chaguar (bromelia hieronymi), impregnada con tintes vegetales del Gran Chaco y yallinas, en un ejercicio donde cada hebra contiene paisaje, historia y resistencia. Las artistas plantean un paradigma sostenible de trabajo que desafía sistemas de marginación histórica y demuestra que el tejido puede ser a la vez cuidado, memoria y herramienta de transformación.

CL11