4 marzo 2026

Vídeos de personas desnudas o en el baño que se revisan en Kenia: cuestionan la privacidad de las gafas de Meta

Vídeos de personas desnudas o en el baño que se revisan en Kenia: cuestionan la privacidad de las gafas de Meta
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   MADRID, 4 Mar. –

   Una investigación ha desvelado problemas en la privacidad de los usuarios que usan las gafas inteligentes de Meta, hasta el punto de que vídeos sensibles, en los que aparecen desnudos o en el baño, acaban siendo visto por revisores humanos en Kenia.

    Una investigación conjunta de los periódicos suecos Svenska Dagbladet y Göteborgs-Posten ha cuestionado la privacidad de las gafas inteligentes de Meta, que fabrica con EssilorLuxottica, tras hablar con empleados de empresas subcontratadas por la firma tecnológica en Kenia.

    Estos trabajadores, que se han mantenido en el anonimato para que evitar represalias, son anotadores de datos y entrenan la inteligencia artificial de manera manual, para que aprenda a reconocer e interpretar lo que rodea a las personas.

    También revisan vídeos grabados por las propias gafas. En ellos, han visto a gente en el baño, desnudándose para cambiarse de ropa, teniendo relaciones sexuales y viendo pornografía. Se han adentrado en el hogar de las personas y en su día a día, donde incluso han podido ver el número de sus tarjetas bancarias.

    Aunque se ha publicado recientemente, la investigación abarca varios meses y se enmarca en el lanzamiento de las gafas en Suecia, lo que permite a los periodistas acudir a las tiendas en el país donde se comercializan. En ellas, los vendedores les explican que son seguras de usar, aunque no saben qué pasa con los datos de los usuarios ni a dónde van.

   El uso de la inteligencia artificial en estos dispositivos requiere de una conexión a internet, porque no se puede ejecutar de manera local. En sus pruebas, los periodistas detectaron que el tráfico de datos conectaba con servidores de Meta en Suecia y Dinamarca.

    Al preguntar a la empresa, un portavoz de Meta acabó refiriendo los términos de uso y la política de privacidad. «Cuando se utiliza IA en vivo, procesamos esos medios de acuerdo con los Términos de servicio y la Política de privacidad de Meta AI», dijo en una breve declaración.

    En estas políticas se indica, en un primero momento, que el usuario está en control de sus datos, pero también se matiza que las grabaciones de voz -necesarias para interactuar con el asistente– se pueden guardar y utilizar para mejorar la IA u otros productos de Meta. Algo similar ocurre con la grabación de vídeo.

    Asimismo, Meta avisa de que puede revisar las interacciones que los usuarios tienen con la IA, ya sea de forma automátizada o manual, e incluso advierte al usuario de que no debe compartir con la IA información sensible que no quiera compartir.

Sobre el envío de los datos a países fuera de la Unión Europea como Kenia, un directivo de Meta ni identificado ha indicado que aunque los datos de los usuarios están protegidos por el Reglamento General de Protección de Datos, en realidad no importa dónde ese ubiquen los servidores o las empresas, sino que cumplan con sus requisitos.

CL24