La Unió detecta subidas del 5% en los precios de los fertilizantes y del 4% en el gasóleo agrícola tras el ataque a Irán
VALÈNCIA, 4 Mar. Diario Dia –
La Unió Llauradora i Ramadera ha detectado que, en los pocos días transcurridos desde el ataque de EE.UU. e Israel a Irán, ya se detectan «subidas que preocupan» en el campo valenciano del 5 por ciento en los precios de los fertilizantes y del 4 por ciento en el gasóleo agrícola, con una tendencia además al alza en el caso de que se prolongue la situación.
A este encarecimiento del gasóleo agrícola y de los fertilizantes se le suma también el de la energía eléctrica y el gas, además en un contexto ya de costes de producción altos y en una época en la que se incrementan los riegos y el abonado, ha explicado La Unió Llauradora en un comunicado.
En el caso de los fertilizantes, ha detallado, las cotizaciones van al alza desde el establecimiento del nuevo impuesto al carbono por parte de la Comisión Europea y ahora todavía se encarecen más hasta llegar a ese nuevo 5% en apenas cuatro días, algo además que debería estar ya retirado en función de las promesas de las autoridades comunitarias de enero.
Por su parte, el precio del gasóleo agrícola ha reaccionado con una «subida fulminante» del 4% hasta este martes, sin que se haya producido interrupción alguna del suministro en España, por lo que «no responde a factores de mercado sino a pura especulación».
En este sentido, ha apuntado que «se reproduce un patrón que el sector conoce demasiado bien y es el de que, ante cualquier tensión internacional, los precios de los inputs suben con rapidez y cuando la situación se estabiliza, las bajadas son lentas y parciales».
Durante 2025, el precio del gasóleo agrícola osciló entre un mínimo de aproximadamente 1,080 euros por litro (media nacional) a mediados de junio, hasta un máximo de 1,18 euros por litro de finales de febrero.
«Con un consumo anual de unos 2.000 millones de litros, la diferencia entre pagar el gasóleo a 1,08 o pagarlo a 1,18 sería de 200 millones de euros de sobrecoste para agricultores y ganaderos. Habrá que ver en cuánto se pone ahora» ha señalado La Unió, y ha recordado que en los meses siguientes al inicio de la guerra en Ucrania llegó a alcanzar los 1,7 euro/litro.
IMPUESTOS
Asimismo, la organización ha señalado también que, del precio total del gasóleo en un año, aproximadamente un 25% son impuestos, fundamentalmente en concepto de Impuesto Especial de Hidrocarburos e IVA. «Ya es el colmo que cobren también el IVA del impuesto especial», ha lamentado.
La Unió ha apuntado que, si bien es cierto que se aplica una devolución del IEH para el gasóleo agrícola, «en realidad se devuelve muy tarde y solo aproximadamente la mitad del gasóleo agrícola consumido se beneficia de la misma por la complejidad del sistema».
MEDIDAS PREVENTIVAS
Por todo ello, ha reclamado al Gobierno, a la Comisión Europea y a la Generalitat que «no aguarden a tomar medidas cuando haya una crisis del sector desatada en toda su virulencia».
«Estamos en un sector estratégico que exige actuaciones preventivas urgentes», señala. En este sentido, pide que se prevea ya una ayuda excepcional en el caso de que se mantenga esta situación, tal y como se hizo en compensación por el incremento de costes provocados por el aumento del precio de los fertilizantes como consecuencia de la invasión de Ucrania con un presupuesto de 300 millones de euros.
Además, ha exigido «la imposición fiscal más baja posible para el gasóleo, una devolución acelerada del IEH y su posterior sustitución por un mecanismo de descuento en poste, un seguimiento riguroso de inventarios y márgenes en la cadena de suministro y, si se aprecia un riesgo real de interrupción del suministro de combustible, la utilización de las herramientas previstas para garantizar la estabilidad del mercado, incluida la liberación de reservas estratégicas».
El secretario general de La Unió, Carles Peris, ha señalado que «el sector no puede soportar una mayor carga económica en un escenario de alta volatilidad y necesita medidas urgentes que aseguren la estabilidad tanto del abastecimiento como de los costes productivos».
«Si no se actúa con rapidez, las consecuencias no serán solo para los agricultores, sino para toda la cadena alimentaria y esto lo vamos a pagar el eslabón más débil por abajo, que somos nosotros; pero también los colectivos más vulnerables por la parte del consumo», ha concluido Peris.
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