4 marzo 2026

Cáncer de mama y dieta: un estudio revela qué patrón alimentario podría acelerar el crecimiento tumoral

Cáncer de mama y dieta: un estudio revela qué patrón alimentario podría acelerar el crecimiento tumoral
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   MADRID, 4 Mar. Diario Dia –

¿Existe una dieta «más adecuada» cuando ya se ha diagnosticado un cáncer de mama? Un equipo de la Universidad de Princeton ha buscado esa respuesta creando tumores en el laboratorio que se comportan de forma mucho más parecida a los reales.

​En lugar de limitarse a cultivar células en medios artificiales, han recreado un entorno similar al plasma humano y a distintas situaciones metabólicas, desde niveles altos de glucosa o insulina hasta condiciones propias de dietas ricas en grasas, para observar cómo cambia el comportamiento de un subtipo de tumor especialmente agresivo.

UN TUMOR EN EL LABORATORIO QUE SE PARECE MÁS AL REAL

    Un equipo multidisciplinario de investigadores de la Universidad de Princeton (Estados Unidos) ha realizado un estudio para descubrir cuál es la dieta más adecuada ante un cáncer de mama.

   «Adoptamos el enfoque de crear tumores idénticos modificados genéticamente y cultivarlos en condiciones que imitan la composición sanguínea de pacientes con diferentes dietas», explica la autora Celeste M. Nelson, quien ha publicado su estudio en ‘APL Bioengineering’, de AIP Publishing.

«Esperábamos identificar condiciones dietéticas que ralentizaran el crecimiento tumoral. En cambio, encontramos una condición dietética (una dieta alta en grasas) que aceleró el crecimiento tumoral», añade.

   Los investigadores diseñaron un modelo tumoral utilizando un medio similar al plasma humano para recrear un microambiente más realista alrededor de los tumores. Esto les permitió replicar los efectos bioquímicos de los nutrientes de los alimentos. Como resultado, pudieron aislar nutrientes específicos y sus efectos, y examinar de cerca la reprogramación metabólica que ocurre en las células cancerosas.

CUANDO LA DIETA RICA EN GRASAS DA VENTAJA AL CÁNCER

   Su estudio se centró en el cáncer de mama triple negativo, un subtipo particularmente difícil de tratar con métodos estándar. Examinaron cuidadosamente la estructura, el crecimiento y la propagación de las células cancerosas y cómo estas características difieren en cuatro condiciones dietéticas diferentes que pueden presentarse en el cuerpo humano: niveles altos de insulina, glucosa, cetonas y grasas.

   Descubrieron que una dieta rica en grasas acelera el crecimiento y la invasión tumoral. También descubrieron que provoca un aumento de la enzima MMP1, que degrada la matriz extracelular y se asocia con un mal pronóstico. Con sus resultados, los investigadores podrán aplicar su método a otros subtipos y escenarios de cáncer de mama.

   Estudios previos que han examinado la conexión entre la dieta y el crecimiento tumoral resultan insuficientes al no tener en cuenta la complejidad de los sistemas interconectados del organismo. La interacción entre el sistema inmunitario, los tejidos humanos implicados en el metabolismo y el microbioma de billones de microorganismos del cuerpo afecta el comportamiento de las células cancerosas.

   Además, las células del cuerpo están bañadas por un fluido acuoso, llamado líquido intersticial, que fluye continuamente alrededor de las células. Estudios previos que examinaron cómo los nutrientes de los alimentos afectan a los tumores han tenido dificultades para replicar el flujo constante de nutrientes alrededor de las células.

   «Las células se cultivan típicamente en medios saturados de azúcares y otras sustancias bioquímicas en niveles que no coinciden con los observados en el cuerpo humano», comenta Nelson. «Nuestro estudio demuestra que las células tumorales se comportan de manera diferente cuando se cultivan en medios con la misma composición bioquímica del plasma humano».

   Los investigadores planean utilizar sus resultados para examinar más a fondo la compleja interacción entre las condiciones dietéticas y diversas terapias contra los tumores. «Planeamos utilizar el mismo sistema y definir si los tumores responden de forma diferente a la quimioterapia al cultivarse en medios que imitan las diferentes condiciones dietéticas», incide Nelson. «Esto permitiría a los médicos recomendar qué debería comer un paciente si se le prescribe una terapia específica».

CL11