3 marzo 2026

Descubren cómo la lactancia refuerza el sistema inmunitario de madre y bebé a la vez

Descubren cómo la lactancia refuerza el sistema inmunitario de madre y bebé a la vez
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   MADRID, 3 Mar. (Europa Press) –

   Es bien sabido que la lactancia materna afecta la salud tanto de la madre como del bebé, pero la biología subyacente que provoca estos efectos ha sido poco estudiada. Diversos estudios han demostrado que protege frente a infecciones, favorece el desarrollo inmunitario infantil y reduce el riesgo de determinadas enfermedades en la mujer, como la diabetes o el cáncer de mama.

Aun así, la ciencia continúa explorando cómo este proceso actúa en el organismo y por qué sus efectos se prolongan más allá del periodo de lactancia.

UN ESCUDO NATURAL PARA EL BEBÉ

Científicos del Instituto Salk de Estudios Biológicos (Estados Unidos) han confirmado nuevos beneficios a largo plazo de la lactancia materna, concretamente el trabajo destaca la evidencia emergente de que las células inmunitarias, en particular las células T, favorecen la producción de leche; las células T mamarias también tienen efectos duraderos en la salud materna y la inmunidad infantil.

En un artículo de revisión publicado en la revista ‘Trends in Immunology’ de Cell Press, los investigadores destacan estudios recientes que demuestran que los linfocitos T (glóbulos blancos que desempeñan un papel fundamental en el sistema inmunitario) moldean el sistema inmunitario del bebé, favorecen la salud de las bacterias intestinales y reducen el riesgo de cáncer de mama en la madre.

    «La lactancia no es sólo un proceso nutricional; es un estado inmunoregulado con consecuencias duraderas para la salud materna e infantil», apunta la autora principal Deepshika Ramanan del Instituto Salk de Estudios Biológicos.

    Recientemente, la investigación, tanto en modelos murinos como en leche materna, ha transformado nuestra comprensión de cómo los diferentes tipos de células inmunitarias contribuyen a la lactancia. Históricamente, se creía que los cambios inmunitarios asociados a la lactancia afectaban principalmente a las células mieloides, que no afectan la producción de leche.

    «Varios estudios recientes demuestran que los subconjuntos de células T se expanden durante la lactancia, con funciones que abarcan desde la maduración de las glándulas mamarias y la producción de leche hasta la protección a largo plazo contra el cáncer de mama», agrega la autora Abigail Jaquish del Instituto Salk de Estudios Biológicos.

   Las investigaciones demuestran que otra posible función de estas células T maternas podría ser la protección del bebé. Por ejemplo, las células T presentes en la leche podrían contribuir al desarrollo del sistema inmunitario del bebé, favorecer la salud de las bacterias intestinales e incluso proporcionar protección inmunitaria directa.

    El equipo afirma que comprender cómo el sistema inmunitario favorece la lactancia puede ayudar a comprender por qué la lactancia materna se asocia con beneficios maternos a largo plazo, como la reducción del riesgo de cáncer de mama, y cómo la leche puede influir en el crecimiento y el desarrollo inmunitario del bebé.

    Estudiar la regulación inmunitaria durante la lactancia también puede ayudar a explicar por qué algunas personas experimentan dificultades con la producción de leche o infecciones como la mastitis, y, en última instancia, podría fundamentar estrategias para mejorar la salud materna e infantil, añaden las investigadoras.

LA CIENCIA SIGUE DESCUBRIENDO SUS SECRETOS

    Sin embargo, persisten muchas preguntas fundamentales en este campo. Los investigadores aún no comprenden completamente cómo funcionan los diferentes subgrupos de linfocitos T durante la lactancia, qué señales microbianas podrían guiar su reclutamiento a la glándula mamaria y cómo la comunicación inmunitaria-epitelial proporciona protección contra el cáncer de mama.

    «En el caso de los bebés, apenas estamos empezando a comprender si las células inmunes transferidas a través de la leche materna influyen directamente en el desarrollo inmunológico neonatal y de qué manera», plantea Ramanan.

   «Esperamos que los avances en este campo tengan eco entre los médicos clínicos y los investigadores de salud pública, al replantear la lactancia como un proceso inmunitario con implicaciones a largo plazo para la salud», finaliza Jaquish. «Esperamos que la revisión impulse nuevas conversaciones interdisciplinarias y destaque la necesidad de un mayor enfoque en la lactancia en la investigación inmunológica».

CL11