2 marzo 2026

Superancianos: así son los cerebros que siguen creando el doble de neuronas y resisten al Alzheimer

Superancianos: así son los cerebros que siguen creando el doble de neuronas y resisten al Alzheimer
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    MADRID, 2 Mar. (Agencias) –

Hay personas que, con más de 80 años, recuerdan listas, nombres y momentos de hace décadas como si siguieran en los 50. En las comidas familiares no se les escapa un detalle, se adelantan a las anécdotas de los demás y son los primeros en corregir una fecha mal puesta. A estos mayores se les suele llamar superancianos, pero hasta ahora esa etiqueta era más un elogio cariñoso que un diagnóstico con explicación biológica clara.

Un equipo de universidades estadounidenses ha decidido ir un paso más allá y abrir literalmente esas cabezas privilegiadas para ver qué las hace diferentes. Han comparado sus cerebros con los de otros mayores sanos y con los de personas con deterioro cognitivo o Alzheimer, buscando pistas en la “fábrica” de neuronas donde se guarda la memoria. Lo que han encontrado en el hipocampo de estos superancianos apunta a un mecanismo que podría ayudar a entender por qué algunas personas conservan la mente tan afilada a los 80… y qué falla cuando la memoria empieza a apagarse.

LA “FÁBRICA” DE NEURONAS SIGUE ACTIVA

   Los cerebros de adultos mayores con una cognición excepcionalmente sana generan más neuronas nuevas que los de sus pares, según un estudio de la UIC, la Universidad Northwestern y la Universidad de Washington, todas en Estados Unidos.

   Los investigadores descubrieron que los cerebros de los superancianos (octogenarios con mentes excepcionalmente ágiles) eran los más fértiles neuronalmente, mientras que aquellos con Alzheimer presentaban un crecimiento neuronal insignificante. El trabajo se publica en ‘Nature’.

   «Este es un gran avance en la comprensión de cómo el cerebro humano procesa la cognición, forma recuerdos y envejece. Determinar por qué algunos cerebros envejecen de forma más saludable que otros puede ayudar a los investigadores a desarrollar terapias para el envejecimiento saludable, la resiliencia cognitiva y la prevención de la enfermedad de Alzheimer y las demencias relacionadas», apunta Orly Lazarov, profesor de la facultad de Medicina de la UIC y director del Programa de Formación en Enfermedad de Alzheimer y Demencias Relacionadas.

   Las neuronas, o células cerebrales, sustentan casi todas las funciones humanas. Al mover un dedo del pie o chasquear un dedo, una neurona envía una señal del cerebro al sistema nervioso. En la segunda mitad del siglo XX, los investigadores determinaron que nuevas neuronas podían generarse a lo largo de la vida en el hipocampo cerebral, o centro de la memoria, un fenómeno denominado neurogénesis adulta.

QUÉ HAN VISTO AL COMPARAR CEREBROS

    Al principio, los científicos observaron la neurogénesis en roedores y se mostraron escépticos sobre su posible aparición en otros mamíferos. Posteriormente, estudios en primates vincularon la neurogénesis con un envejecimiento cerebral más saludable, en particular con una formación y un procesamiento de la memoria más eficaces. Asimismo, observaron que la neurogénesis también ocurre en humanos adultos.

    Los investigadores analizaron muestras de cerebro donadas de cinco grupos: adultos jóvenes sanos, adultos mayores sanos, adultos mayores con memoria excepcional o superancianos, individuos con demencia leve o temprana y aquellos diagnosticados con enfermedad de Alzheimer.

   Los cerebros de personas mayores de las muestras provinieron de donantes de 80 años o más con capacidades de memoria excepcionales. Las muestras cerebrales de personas mayores se obtuvieron de la Universidad Northwestern. La Universidad de Washington proporcionó las demás muestras. Los investigadores buscaron tres etapas de desarrollo de neuronas en los hipocampos del cerebro: células madre, que potencialmente podrían evolucionar hasta convertirse en neuronas; neuroblastos, células madre adolescentes en camino a convertirse en neuronas; y neuronas inmaduras, que están a punto de volverse funcionales.

   «Piensen en las etapas de la neurogénesis adulta como un bebé, un niño pequeño y un adolescente», incide Lazarov. «Todas son señales de que estos hipocampos están desarrollando nuevas neuronas».

   Los resultados indicaron que la neurogénesis hipocampal, o la formación de nuevas neuronas en el hipocampo, sí ocurre en adultos sanos. Además, los superancianos produjeron activamente más neuronas nuevas que sus contrapartes, lo que les da su distintiva ‘firma de resiliencia’. «Los superancianos tenían el doble de neurogénesis que otros adultos mayores sanos», aporta Lazarov. «Algo en sus cerebros les permite mantener una memoria superior. Creo que la neurogénesis hipocampal es el ingrediente secreto, y los datos lo respaldan».

   Las muestras cerebrales de individuos con deterioro cognitivo preclínico (la etapa más temprana del deterioro cognitivo, antes de que aparezcan los síntomas) mostraron una neurogénesis mínima. Quienes recibieron el diagnóstico de Alzheimer prácticamente no generaron neuronas nuevas. Además, los investigadores observaron que las nuevas neuronas tenían diferentes firmas epigenéticas (o modelos para responder al cambio ambiental) dependiendo de la salud cognitiva de los cerebros.

   Comprender el panorama molecular completo de la neurogénesis y su firma epigenética puede fundamentar terapias dirigidas a preservar la memoria y la función cognitiva en adultos mayores. A continuación, este equipo examinará factores ambientales y de estilo de vida, como la dieta, el ejercicio y la inflamación, que podrían actuar junto con la neurogénesis para influir en el envejecimiento.

CL11