Los hospitales con menos de un mes de espera para operarse en Madrid son de gestión mixta

Si se analizan los resultados por hospitales, el liderazgo de los centros de colaboración público-privada resulta evidente. Así, según los últimos datos publicados por el Servicio Madrileño de Salud (Sermas), correspondientes al mes de enero, en el ranking de hospitales con menor tiempo de espera para cirugías se posicionan cuatro centros públicos del Grupo Quirónsalud: el Hospital Universitario General de Villalba, con 13,95 días; el Hospital Universitario Rey Juan Carlos, con 18,17; la Fundación Jiménez Díaz con 22,25; y el Hospital Universitario Infanta Elena, con 25,64 días. Todos ellos se encuentran por debajo del mes de espera para operaciones.
Si el análisis se ajusta al nivel de complejidad asistencial, entre los hospitales de alta complejidad (Grupo 3), que concentran un mayor volumen de especialidades y casos clínicos complejos, tras el liderazgo de la Fundación Jiménez Díaz -y a más de 32 días de diferencia- se sitúa en segundo lugar el Hospital Clínico San Carlos, con 54,79. Les siguen, rondando también los dos meses de espera, el Hospital Gregorio Marañón y el Hospital Universitario La Paz, con 59,90 y 60,66 días respectivamente. Superan los dos meses La Princesa, con 68,70; el Ramón y Cajal, con 69,98; el 12 de Octubre, con 72,04; y, en último lugar, con 74,21 días, el Hospital Puerta de Hierro Majadahonda.
Entre los hospitales de media complejidad (Grupo 2), la horquilla abarca desde algo más de 40 días hasta superar los tres meses. El Hospital Universitario Severo Ochoa marca 40,89 días; el de Fuenlabrada, 42,58; el de la Defensa Gómez Ulla, 46,80; el Infanta Sofía, 54,58; el de Torrejón, 55,85; el Niño Jesús, 57,69; la Fundación Alcorcón, 60,47; el Príncipe de Asturias, 79,40; el Hospital Universitario de Móstoles, 69,79; el Hospital Universitario Infanta Leonor, 71,25; el Príncipe de Asturias, 79,40; y el Hospital Universitario de Getafe, 92,32.
Por último, entre los hospitales de baja complejidad (Grupo 1), la variabilidad es aún mayor: algunos centros se sitúan en torno al mes y medio, mientras que otros superan ampliamente los dos meses e incluso los tres. Tras la excepción del Hospital Infanta Elena (25,64 días), superan el mes de espera el Hospital Santa Cristina (35,81 días), El Escorial (41,17), el Central de la Cruz Roja San José y Santa Adela (36,95), el del Henares (65,10), el del Tajo (68,47) y el Infanta Cristina (68,56). Por último, el Hospital del Sureste es el que mayor tiempo de espera acumula entre los de baja complejidad y también entre todos los de la CAM, con más de cien días (107,32).
La Comunidad de Madrid se ha consolidado como la región con menor tiempo medio de acceso a intervenciones quirúrgicas de todo el Sistema Nacional de Salud (SNS). Así lo refleja el último informe del Sistema de Listas de Espera (SISLE), que analiza de forma semestral y homogénea la evolución de los tiempos de demora, la carga asistencial y la capacidad resolutiva de las comunidades autónomas.
Los datos sitúan a Madrid en una posición claramente diferenciada respecto a otros territorios. Mientras que en comunidades como Cataluña o Andalucía las demoras quirúrgicas rondan los cinco meses y el porcentaje de pacientes que supera los seis meses de espera es significativo, Madrid presenta indicadores sustancialmente inferiores. Según el Ministerio de Sanidad, la región no solo mejora la media nacional, sino que establece el registro más bajo del conjunto del SNS. El tiempo medio de espera quirúrgica en Madrid se sitúa en 49 días, frente a los 118,6 días de la media nacional -casi 70 días menos- y muy por debajo de Cataluña (148 días) y Andalucía (160 días).
La diferencia también es notable en las demoras prolongadas. Solo el 0,5% de los pacientes madrileños espera más de seis meses para ser intervenido, frente al 61,8% en el conjunto del país. Asimismo, la tasa de pacientes en lista de espera estructural quirúrgica se sitúa en 9,96 por cada mil habitantes, prácticamente la mitad de la media nacional (17,35), incluso en un contexto de elevada demanda asistencial.
En conjunto, estos indicadores apuntan a un modelo organizativo con alta capacidad de respuesta, que permite reducir tiempos de acceso y mejorar la resolución quirúrgica en comparación con la mayoría de las comunidades autónomas.
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