2 marzo 2026

De arreglar aperos de labranza en Tomelloso a construir el Roig Arena: la historia de Anro a lo largo de siete décadas

De arreglar aperos de labranza en Tomelloso a construir el Roig Arena: la historia de Anro a lo largo de siete décadas
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La empresa manchega firma estructuras metálicas en más de 21 países y es pionera en aparcamientos e inmuebles modulares industrializados

TOMELLOSO (CIUDAD REAL), 2 (Agencias)

Grupo Anro va camino de las siete décadas de historia desde que Ángel Rodríguez comenzó su periplo empresarial de forma modesta y arreglando aperos de labranza en la ciudad de Tomelloso, un punto de partida desde el que su propio impulso y el relevo de sus dos hijos al recibir las llaves de la empresa se ha colocado como una de las industrias punteras de la región. Ha llegado a construir estructuras metálicas en países de todo el mundo y a poner en marcha dos divisiones más, enfocadas en construcción industrializada, como son Anrotech para su línea de parkings en altura y Anrobox en inmuebles como hoteles, viviendas y residencias, entre otros usos.

Rafael Rodríguez, CEO del Grupo, rememora los inicios de Anro remontándose a su año de fundación, 1959, cuando Ángel Rodríguez, su padre, dio nombre a una entidad que surgió de la reparación de aperos de labranza.

«Esta tierra es agrícola, y aquí toda la industria que surgió se movía en torno a la agricultura», recuerda, añadiendo al relato los primeros años de transformación de su actividad, cuando más allá de los utensilios para trabajar la tierra empezó a adentrarse en cerrajería, barandillas o ventanas.

El paso de los años le llevó a hacer «estructuras de cierta envergadura» y así llegaron los primeros grandes proyectos, como el icónico Centro Comercial de La Vaguada en el madrileño Barrio del Pilar, o la estaciones de Atocha en Madrid y Santa Justa en Sevilla. «Un antes y un después».

Fue ese el punto de partida hacia el enfoque a una industria «más pesada y consolidada» desde los talleres de Anro, hasta que hace algo más de dos décadas Ángel dejó la empresa en manos de sus dos hijos, Rafael y Carmen.

Poco a poco se fue montando el armazón de un negocio que, sin dejar sus raíces manchegas, se ha convertido en «referente nacional e internacional» en el ámbito de las estructuras metálicas.

Una entidad que nació con Ángel Rodríguez «y un ayudante», que sumaba 60 empleados al cambiar de generación y que ya cuenta con cerca de 300 nóminas de forma directa.

Cuando la empresa se hizo hueco entre las más grandes a nivel de construcción de estructuras metálicas, el tiempo dedicado a la investigación y al desarrollo ayudó a que sus alas siguieran creciendo.

NUEVAS EMPRESAS

Buscando alternativas, fue hace catorce años cuando nace Anrotech, nueva empresa dedicada a realizar aparcamientos en altura, con la novedad de que son «desmontables, ampliables y reubicables».

Avanza el calendario y en 2023 surge Anrobox, la nueva marca que a base de investigación ha desarrollado un sistema de construcción industrializada de viviendas, hoteles o residencias, entre otros destinos, que se está haciendo cargo de la construcción de un hotel en este formato que, con veinticuatro habitaciones, se ubicará en Tomelloso.

Para seguir avanzando en esta división, la sede de la entidad, ubicada en la ciudad manchega, se prepara ya para una nueva nave donde incentivar la construcción de este tipo de edificios, además de otros puntos de fabricación ya activos en Tomelloso y Comunidad Valenciana.

Con el punto de partida del hotel de Tomelloso, Anrobox, al igual que los aparcamientos de Anrotech, se plantea como «un concepto reubicable». «Con este sistema constructivo, si dentro de 20 años el hotel no es operativo, se puede desmontar íntegramente y reubicar en otro sitio, sin demoliciones ni generar residuos, economía circular llevada al máximo exponente».

Una empresa que, pese a desarrollar estructuras en todo el mundo, no pierde su ADN manchego. «Alrededor de Anro, desde hace 67 años, se ha generado mucha industria local y regional», apunta Rafael Rodríguez.

Rafael Rodríguez enumera parte de los proyectos que la empresa que nació en una vieja casa tomellosera desarrolla ahora por todo el planeta. Una planta termosolar en el desierto de Atacama (Chile); la Alphabetic Tower en Batumi (Georgia); edificios en Inglaterra o Hungría; el Roig Arena, estadio donde juega sus partidos como local el Valencia Basket; o el futuro nuevo estadio del Getafe FC forman parte de la carta de servicios prestados por la entidad.

HUECO DE APARCAMIENTO PARA 25.000 VEHÍCULOS

La primera de las divisiones que surgió de la empresa que soñó Ángel Rodríguez fue Anrotech, surgida de un nuevo concepto en cuanto a la unión de estructuras metálicas que han propiciado un sistema de fabricación de aparcamientos en altura único en el mundo.

Desde 2012 funciona como una unidad de negocio totalmente separada de la matriz, y suma ya más de medio millón de metros cuadrados construidos para más de 25.000 plazas de aparcamiento.

El director de la división, Antonio López, explica a los medios alguno de los hitos de la compañía, como la reutilización de un parking que prestó servicio en San Sebastián y que en apenas 12 semanas se desmontó y trasladó al Hospital 12 de Octubre de Madrid.

La ciudad de Santander tiene otro de los ejemplos más icónicos de Anrotech en el aparcamiento del puerto logístico, un silo que servirá para almacenar miles de vehículos, con una primera planta ya operativa de 70.000 metros cuadrados y que se está ampliando hasta tres plantas adicionales, ofreciendo así la capacidad de albergar más de 18.000 vehículos.

El aparcamiento del aeropuerto de Sevilla, recientemente adjudicado, es otro de los proyectos en marcha, tal y como ha detallado el responsable de la división.

INMUEBLES INDUSTRIALIZADOS Y EL FUTURO POR DELANTE

La tercera pata del banco de la compañía, Anrobox, surge hace tres años para centrarse en la construcción industrializada de edificios con un sistema de edificación modular en altura.

Un sistema que permite tener «procedimientos más controlados y calidades más conseguidas que permite reducir plazos en comparación a la construcción tradicional» en un proceso de fabricación «mucho más optimizado», tal y como explica María Valverde, responsable de Desarrollo de Producto de Anrobox a Agencias.

Una forma de trabajar que además se apuntala en valores de sostenibilidad, «con una metodología que elimina por completo el uso de agua e intenta reducir al máximo los residuos, tanto en fábrica como en obra». Así como facilita el acceso de mano de obra al sector e incorporación de mujeres en un sector tradicionalmente masculinizado.

Entre los proyectos más simbólicos de Anrobox en esta materia, relata la puesta en marcha de un hotel de 24 habitaciones en pleno centro de Tomelloso, en un contexto en el que la ciudad empieza a recibir más visitantes.

Un espacio hotelero que avanza con la vista puesta en una inminente inauguración, que supondrá un hito en el desarrollo del negocio del Grupo Anro en la materia, una obra que además tendrá ADN puramente tomellosero.

Además, la entidad acaba de ser adjudicataria para la construcción de un edificio de viviendas en Albal (Valencia), enmarcado en el plan de reconstrucción de la DANA, el cual se comenzará de forma inminente.

CL11