Compromís y PSPV exigen a Catalá «respetar» el dictamen de la AVL y la acusan de «gastarse el dinero» de los valencianos
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VALÈNCIA, 28 Feb. (Europa Press) –
La oposición es el Ayuntamiento de València, formada por Compromís y PSPV, ha reclamado a la alcaldesa de València, María José Catalá, que «respete» y «acate» la decisión de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), quien rechaza la propuesta planteada por el Ayuntamiento de cambiar el topónimo en valenciano de la ciudad, ‘València’, para escribirlo con la tilde cerrada (‘Valéncia’), al tiempo que han acusado a la primera edil de «gastarse el dinero» de los valencianos.
De esta manera lo han expresado después de que la AVL haya aprobado un informe en el que rechaza la propuesta planteada por el Ayuntamiento de cambiar el topónimo en valenciano de la ciudad, ‘València’, para escribirlo con la tilde cerrada (‘Valéncia’).
Desde Compromís, el concejal Pere Fuset ha exigido a Catalá que «respete» la ley y «acate» el dictamen de la AVL, «como hizo Rita Barberá desde 2009 y no ha sabido hacer ella por pura estrategia política». «Cualquier cosa que no sea aceptar un informe vinculante sería prevaricar como ya advirtieron los servicios jurídicos del Ayuntamiento», ha señalado.
En palabras de Fuset, «el supuesto debate sobre cómo se tiene que escribir un topónimo nunca tendría que haber salido del terreno de la lingüística». A su juicio, es el «momento de que Catalá entierre definitivamente su batalla política respetando una decisión que siempre ha correspondido a la AVL».
«Así lo entendieron todos los alcaldes y alcaldesas de València antes de que María José Catalá, con su capricho partidista, rompiera con la unanimidad y el consenso que el actual nombre oficial en valenciano tuvo de todos los grupos en 2009 y en 2015, cuando se completó el proceso con Joan Ribó como alcalde y con el voto a favor del PP», ha apuntado.
Por ello, Compromís reclama a la primera edil que «escuche también las más de 1.000 alegaciones vecinales que se opusieron a un doblete innecesario y que asuma el actual nombre oficial de València, avalado por la justicia». «No somos Vitoria-Gasteiz o Pamplona-Iruña y no necesitamos gastar millones de euros en cambiar una cartelera que desde 2009, con Rita Barberà, ya recuperó el nombre en valenciano. Ya hemos gastado bastante dinero con el partidista cambio de colores corporativos del PP, como para perder más tiempo y recursos», ha enfatizado.
Y ha zanjado: «Creemos que esta es una oportunidad para hacer un llamamiento a la concordia, a dejar de convertir el valenciano en problema y apostar por proteger su uso con el orgullo de los valencianos y valencianas».
«SIMPLEMENTE POR ABUNDAR EN SU NEGACIONISMO»
Por su parte, la secretaria general del PSPV-PSOE, Pilar Bernabé, ha acusado a la alcaldesa de València, María José Catalá (PP), de «gastarse los dineros» de los valencianos para pedir un informe «que sabía que iba en contra» de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) «simplemente por el hecho de abundar en su negacionismo». «Un negacionismo –ha dicho– que viene practicando desde que es el alma del espíritu de la extrema derecha o de la derecha extrema».
«Por tanto, la tierra es redonda, da vueltas sobre sí misma y la ciencia es la que guía el mundo», ha subrayado. En este punto, ha recalcado que la AVL es «la academia y la ciencia», «por lo que ir en contra de la ciencia y la academia no es tan solo de tiempos añorados de la alcaldesa del franquismo, sino que es de siglos pasados». «Estamos en una ciudad que no se puede permitir tener una alcaldesa de los siglos pasados, sino una alcaldesa que mire el futuro con fuerza, con energía, con valentía y con ganas de transformar una ciudad y no de llevarla hacia atrás», ha apostillado.
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