27 febrero 2026

Madrid trabaja ya en la ordenanza que mejorará la habitabilidad de viviendas en cuestiones como aislamiento acústico

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El 33 por ciento de los encuestados cambiaría la temperatura de su casa

MADRID, 30 Jul. –

El Ayuntamiento de Madrid, a través del área delegada de Vivienda, trabaja ya en una nueva ordenanza que mejorará la habitabilidad de las futuras viviendas que se construirán en la capital con el objetivo de regular las características físicas de los inmuebles de la capital.

Estará dirigida a mejorar ciertos aspectos como las condiciones higiénicas; la estructura de terrazas, balcones y azoteas; el bienestar térmico de los edificios, su iluminación y aislamiento acústico; o, por ejemplo, el diseño de los espacios comunes para adaptarlos a las necesidades del teletrabajo.

La nueva ordenanza, que estará lista a lo largo de este mandato, forma parte de los Acuerdos de la Villa, una de las 352 medidas que negociaron todos los grupos municipales con representación en el Ayuntamiento de Madrid para iniciar la reconstrucción económica y social de la capital tras la crisis sanitaria provocada por el coronavirus.

El área delegada de Vivienda, que dirige el concejal Álvaro González, ya está formando el equipo que trabajará en la nueva ordenanza. «Es un tema prioritario para el Ayuntamiento de Madrid. El confinamiento decretado por el estado de alarma en la crisis del coronavirus nos ha hecho replantearnos que necesitamos otro tipo de viviendas en las grandes urbes. Es imprescindible trabajar para mejorar la habitabilidad de nuestras casas», ha indicado González.

El diseño de las viviendas y si este es óptimo para largos periodos de confinamiento, o el bienestar térmico de los hogares, fue algunos de los temas tratados en las ponencias.

Así, respecto al bienestar térmico de los hogares analizados durante el periodo de confinamiento, las conclusiones de las ponencias mostraron que el 33 por ciento de los encuestados cambiaría la temperatura de su casa, ya que un 26 por ciento afirmaba pasar frío y un 18 por ciento, más calor de lo normal.

«Todas estas realidades deben ser abordadas en la nueva ordenanza, que debe encontrar respuesta a cuestiones tan dispares como la calidad del aire interior de las viviendas, el tamaño de las mismas y la flexibilidad de las habitaciones», ha concluido Álvaro González.