25 junio 2022

Teresa Ribera:»Hay países en el mundo donde el agua es cuestión de vida o muerte y en nuestro país lo podemos gestionar»

Teresa Ribera:"Hay países en el mundo donde el agua es cuestión de vida o muerte y en nuestro país lo podemos gestionar"
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   MADRID, 23 Jun. –

   La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha subrayado la necesidad de hacer un uso responsable del agua en España, el país de la UE con «mayor tamaño y mayor riesgo» de desertificación para evitar que esta se materialice, al tiempo ha destacado la capacidad de España para gestionar adecuadamente el recurso.

   «Hay países en el mundo donde esto es una cuestión de vida o muerte y en el nuestro país es una cuestión que podemos gestionar. Y hay una gran capacidad para gestionarlo adecuadamente pero requiere un esfuerzo y seguir avanzando en una dirección que viene marcada desde hace tiempo», ha defendido la vicepresidenta durante su participación en los Desayunos Nueva Economía Forum.

   En su intervención, Ribera ha incidido en que el agua es una cuestión «fundamental» y estratégica por lo que no se puede mirar hacia otro lado sino evitar que la desertificación se materialice.

   Además, considera que no se trata de un tema solo local sino que requiere de la atención y la cooperación regional y global, especialmente de países como España que han tenido «históricamente» mayor experiencia o convivencia con episodios «tremendos» de sequía. «Debemos estar disponibles para colaborar con otros muchos países que se van a encontrar con situaciones muy críticas», opina.

   En materia de gestión del recurso, ha expuesto que precisamente el tercer ciclo de planificación no trabaja con escenarios medios sino extremos porque es preciso prepararse para situaciones de grandes inundaciones y escenarios de enormes, intensos y extremos periodos de sequía. Por ello, insiste en la necesidad de computar en los planes de cuenca «el total» de agua disponible: de superficie, acuíferos, agua no convencional y agua de desalación.

   De hecho, ha apuntado que hay una oportunidad «muy grande» ahora para invertir lo que «jamás» se ha podido hacer en volumen de recursos para afrontar «uno de los grandes desafíos del siglo XXI» como es una mejor interconexión de infraestructuras de agua no convencional; en una mejor interconexión dentro de cada una de las cuencas; en una apuesta por la eficiencia y la digitalización de los usos del agua pero también del transporte y del ciclo urbano que evite pérdidas «terribles» y que siguen siendo una parte «muy importante» del consumo.**Por otro lado, respecto a la gestión del litoral, la ministra considera que la actual ley de Costas es en términos generales «buena», ya que es una «garantía» que permite una «flexibilidad importante» a la hora de facilitar el debate en torno a las estrategias del litoral». Sin embargo, confía en poder hacer una revisión del Reglamento de Costas ya que en su opinión está «más desvirtuado con las reformas de 2013» aunque, de momento, se mantiene su aplicación.*

   Así, cree que es «capital» entender bien los problemas de la costa para que no se materialicen «con el dramatismo que podrían» hacerlo dado que un porcentaje importante del PIB nacional, de los ciudadanos y de la concentración urbana se concentra en el litoral.

   No obstante, de cara a hacer frente los efectos crecientes del cambio climático en la costa, la ministra ha invitado a pensar en lo que se hace desde tierra y desde el mar. En todo caso, observa que hay tres posibles situaciones para afrontar con una combinación de propuestas técnicas que han de adaptarse a cada enclave.

   Estas opciones, según ha señalado, pasan bien por proteger con barreras físicas tradicionales o con soluciones basadas en la naturaleza; abandonar y dejar que la propia dinámica naturaleza vaya modificando el perfil del litoral y, en el tercero de los casos, Ribera argumenta que habrá que plantear la regresión o el cambio de ubicación de algunas «cosas» que están en la primera línea de playa «porque no haya manera de proteger aquello».

INCENDIOS

   Por otro lado, preguntada por la gravedad de los incendios, la vicepresidenta los ha definido como «la cara más dura del cambio climático» en territorios como España, donde pueden convertirse en una «espiral incontrolable con una virulencia» como la del año pasado en Sierra Bermeja (Málaga) y con una gran rapidez en su propagación.

   Ribera ha abogado por una estrategia que por un lado busque maneras gestionar la despoblación y el territorio para reducir el riesgo de que se produzcan; por mantener «todo el año y no solo tres meses de verano» los equipos que permitan trabajar en la prevención para estar «enormemente preparados y enormemente coordinados para reaccionar rápidamente».

   De hecho, ha reconocido que esa es una de las reivindicaciones de los colectivos profesionales del sector y opina que es «capital» por lo que propone pensar en un pacto de Estado que promueva disponer de los profesionales en pleno entrenamiento y en excelentes condiciones laborales «durante todo el año».

   Con todo, ha valorado que España ha mejorado «mucho» en la gestión de los incendios desde el fuego de Saelices el Chico (Guadalajara), sobre todo en la situación de respuesta, que ha evitado el dramatismo. Así, ha celebrado que afortunadamente en los incendios de la semana pasada no se ha perdido ninguna vida humana.

   En cuanto al fuego en la Sierra de la Culebra, que ha definido como un «espacio maravilloso», Ribera ha lamentado el sufrimiento de los afectados y la pérdida de la «enorme riqueza» de una de las reservas de la biosfera más importantes.

   En ese ámbito, ha suscrito las palabras del presidente del Gobierno en su visita de este miércoles a la zona incendiada en Zamora, relativas a que lo primero será tratar de estabilizar la zona para frenar una mayor erosión para después proceder a la recuperación y restauración del ecosistema, además de la declaración de ‘zona catastrófica’ para activar las medidas de ayuda que puedan requerir los vecinos y personas afectadas.

   Finalmente, respecto al debate sobre extender la vida útil de las centrales nucleares, la vicepresidenta no cree que tenga sentido «jugar con hipótesis que no están sobre la mesa». «Si abrimos carbón o alargamos las centrales nucleares no forman parte de la ecuación y no cabe especular. Los escenarios que se manejan son viables y compatibles con lo que se está haciendo en este momento», ha apostillado.

CL23