6 diciembre 2022

Un proyecto europeo presentado en Salamanca busca reavivar la dehesa mediante prácticas de agricultura regenerativa

Un proyecto europeo presentado en Salamanca busca reavivar la dehesa mediante prácticas de agricultura regenerativa
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SALAMANCA, 22 Jun. –

El Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca (Irnasa-CSIC) ha acogido este miércoles la Conferencia Final del proyecto europeo LIFE Regenerate, que ha aplicado diversas técnicas y prácticas enmarcadas en la agricultura regenerativa para transformar la dehesa en un sistema sostenible desde el punto de vista económico, social y medioambiental.

Así, durante cinco años, el equipo del proyecto se ha centrado en «mejorar la calidad del suelo y la masa forestal, aumentar la biodiversidad, aplicar nuevas prácticas de pastoreo y reutilizar los restos de biomasa que se producen en las explotaciones de dehesa», tal y como ha informado el Irnasa tras la presentación de la iniciativa.

El proyecto LIFE Regenerate tiene una dotación total de 2,2 millones de euros de los cuales 1,3 (60 por ciento) están financiados por el programa LIFE de la Comisión Europea. La iniciativa, coordinada por la Universidad de Extremadura, cuenta con otros cinco socios: el Irnasa-CSIC, la Universidad de Sassari (Cerdeña, Italia), las empresas IDForest y Volterra y la Fundación Naturaleza y Hombre.

El experto José Luis Hernández Mulas, investigador del proyecto en el Irnasa-CSIC, ha detallado que la iniciativa aborda la problemática que vive actualmente la dehesa. Estos sistemas agrosilvopastoriles mediterráneos tienen «una gran importancia social y económica en el sur de Europa, al fijar población rural y conservar recursos naturales, pero se encuentran en riesgo», tal y como ha reseñado a través de la información facilitada por el instituto salmantino.

«Hay muchos factores que están influyendo en el decaimiento de la dehesa. Cada vez tenemos dehesas más antiguas y con menos renovación en cuanto a arbolado, con más extensión pero con menos mano de obra, también enfermedades como la seca o plagas como cerambyx que están originando que las explotaciones cada vez sean menos productivas y menos biodiversas», ha precisado. A todo ello se suman los factores económicos, como el aumento de precios de los insumos y los costes energéticos, que han agravado la situación, ha apostillado.

En este contexto, el proyecto LIFE Regenerate busca transformar el modelo actual de dehesa a través de prácticas de agricultura regenerativa, bajo la premisa de que estas áreas pueden volverse «autosuficientes y rentables» si se realiza un uso eficiente de los recursos y se incorporan productos de valor añadido.

ACCIONES DEMOSTRATIVAS

Para desarrollar este planteamiento, el equipo del proyecto ha puesto en marcha una serie de acciones en dos fincas demostrativas: la Finca Muñovela, propiedad del CSIC y gestionada por el IRNASA; y la Finca Caratzu, una propiedad privada situada en Oristano (Cerdeña, Italia).

En estas dos localizaciones, han ensayado técnicas como el pastoreo adaptativo multiparcela. En la Finca Muñovela el equipo ha establecido pequeñas parcelas por las cuáles los animales han pasado de manera planificada. En cada una de ellas los animaleshan permanecido unos tres días hasta que son trasladados a la siguiente, «evitando el pastoreo excesivo en un mismo área y proporcionando un tiempo de ‘descanso’ al pasto que es clave para su regeneración».

Otra de las acciones ensayadas durante el proyecto ha sido el diseño hidrológico ‘Keyline’ o «de línea clave», una técnica de tratamiento de suelo que permite «un mejor aprovechamiento del agua». Sobre él, el Irnasa ha explicado que se desarrolló en Australia en los años 50 del siglo pasado y combina la captación y conservación del agua con técnicas de regeneración de la tierra.

«Esta técnica se basa, primero, en realizar un diseño del terreno en función de las curvas de nivel. Se pretende elaborar un diseño de tal forma que, al pasar el arado, se tengan en cuenta las curvas de nivel para redistribuir el agua de lluvia que cae en la parcela», ha explicado al respecto el investigador del Irnasa-CSIC, quien ha añadido que requiere un arado especial que ha sido adquirido con cargo al proyecto y que está sirviendo para reproducir la técnica en otras fincas de replicación.

Con esta práctica se reduce la erosión del suelo –el agua llega zonas donde no llegaría de forma natural–, se disminuye el anegamiento, aumenta la retención de agua y también de carbono y se incrementa la fertilidad del suelo, al facilitar a los microorganismos mejores condiciones de humedad, temperatura y flujo de aire sin necesidad de aportar fertilizantes químicos, ha explicado.

ARBOLADO

En cuanto a la gestión del arbolado, también en Muñovela se han realizado inoculaciones de varias especies de micorrizas, hongos del suelo que mejoran la absorción de agua y nutrientes por parte de las raíces, y que además ayudan al árbol a fortalecer sus defensas frente a organismos patógenos.

Asimismo, han regenerado árboles y también plantado nuevos ejemplares de fresno, quejigo, alcornoque, morera y majuelo, con el objetivo de «diversificar los recursos forrajeros para el ganado y aumentar al mismo tiempo la biodiversidad».

Otra de las acciones del proyecto LIFE Regenerate se ha centrado en «valorizar los restos de poda dentro de las explotaciones», lo que contribuye a «reducir el aporte externo de forraje y crear fuentes alternativas de ingresos, por ejemplo, inoculando troncos con seta shiitake para obtener una producción comercial o generando biochar».

Finalmente, los participantes han replicado las mejores prácticas en 20 fincas con más de 5.000 hectáreas en España, Italia y Portugal para demostrar que los modelos son «efectivos», ha apuntado la información remitida.

FUTURO DESARROLLO

Aunque el proyecto finaliza este mes de junio, el equipo iniciará posteriormente la fase ‘after-LIFE’, en la que seguirán avanzando en algunas líneas durante otros tres años.

El equipo del Irnasa-CSIC participante en el proyecto está compuesto por Ignacio Santa Regina, como investigador principal, Álvaro Peix, Mariano Igual y el equipo de la Finca Muñovela, encabezado por Raquel Arroyo y José Luis Hernández Mulas.

CL11