26 octubre 2021
Cada vez hay más catástrofes, aunque con menos muertos
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GINEBRA – El cambio climático y los fenómenos meteorológicos cada vez más extremos provocaron un aumento de las catástrofes naturales en los últimos 50 años, con mayor impacto en los países pobres, aunque las muertes que causan se han reducido, asentó un informe de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).

La razón es que “la mejora de los sistemas de alerta de peligros múltiples ha permitido reducir considerablemente la mortalidad. Sencillamente, estamos mejor que nunca para salvar vidas”, dijo el secretario general de la OMM, Petteri Taalas, al presentar este miércoles 1 el informe en esta ciudad suiza.

En el medio siglo entre 1970 y 2019 los peligros naturales causaron más de 11 000 desastres, con algo más de dos millones de muertes y 3,64 billones (millones de millones) de dólares en pérdidas materiales.

Más de 91 por ciento de las muertes se produjeron en países en desarrollo.

Gracias a la mejora en los sistemas de alerta temprana y gestión de catástrofes, el número de muertes se redujo casi tres veces en el período estudiado, pasando de 50 000 en la década de 1970 a menos de 20 000 en la de 2010.

De las 10 principales catástrofes, las sequías resultaron ser el peligro más mortífero durante el periodo, causando 650 000 muertes, seguidas de las tormentas, que provocaron 577 232 muertes; las inundaciones, que se cobraron 58 700 vidas; y los fenómenos de temperaturas extremas, en los que murieron 55 736 personas.

Mientras tanto, las pérdidas económicas se han multiplicado por siete desde la década de 1970 hasta la de 2010, pasando de una media de 49 millones de dólares a la friolera de 383 millones de dólares diarios en todo el mundo.

“La cantidad de fenómenos meteorológicos, climáticos e hidrológicos extremos está aumentando, y esos episodios serán más frecuentes y graves en muchas partes del mundo como consecuencia del cambio climático”: Petteri Taalas.

Las tormentas, la causa más frecuente de daños, provocaron las mayores pérdidas económicas en todo el mundo.

Tres de los 10 desastres más costosos, todos ellos huracanes ocurridos en 2017, representaron 35 por ciento del total de las pérdidas económicas por catástrofes en todo el mundo entre 1970 y 2019.

En Estados Unidos, el huracán Harvey causó daños por valor de 96 900 millones de dólares; María, en el Caribe, 69 400 millones; e Irma, en Cabo Verde, 58 200 millones.

Los atlas de la OMM muestran que en el período 1970-2019 África registró 1695 desastres relacionados con el clima, que causaron la pérdida de 731 747 vidas y 5000 millones de dólares en pérdidas económicas.

Desastres asociados a inundaciones fueron los más frecuentes, aunque las sequías provocaron las mayores muertes, 95 por ciento de todas las vidas perdidas, y la mayoría se produjeron en Etiopía (300 000 muertos en 1983), Mozambique y Sudán.

Asia registró 3454 desastres, con 975 622 vidas perdidas y dos billones de dólares en daños. Ese continente sufrió 31 por ciento de todas las catástrofes relacionadas con el tiempo, el agua y el clima en el mundo, casi la mitad de las muertes y un tercio de las pérdidas económicas asociadas.

En América del Sur, las 10 principales catástrofes climáticas registradas representaron 60 por ciento de las 34 854 vidas perdidas y 38 por ciento de las pérdidas económicas, que ascendieron a 39 200 millones de dólares.

Las inundaciones representaron 90 por ciento de los sucesos de la lista de los 10 primeros desastres por número de muertos –el mayor caso fue el de los deslaves del litoral caribeño en Venezuela, que pudo causar 30 000 muertes- y 41 por ciento de la lista de los 10 primeros por pérdidas económicas.

América del Norte, América Central y el Caribe sumaron 74 839 muertes y pérdidas económicas por valor de 1,7 billones de dólares.

Las tormentas fueron responsables de 54 por ciento y las inundaciones de 31 por ciento de las catástrofes registradas, estando las primeras relacionadas con 71 por ciento de las muertes y las segundas con 78 por ciento de las pérdidas económicas.

Estados Unidos ha tenido 38 por ciento de las pérdidas económicas mundiales causadas por los riesgos meteorológicos, climáticos e hidrológicos.

En el Pacífico sudoccidental hubo 1407 desastres, 65 391 muertes y 163 700 millones de dólares en pérdidas. Las tormentas, con las que se relacionaron 45 por ciento de las catástrofes, provocaron 71 por ciento de las muertes.

Más de la mitad (54 por ciento) de las catástrofes provocadas por el tiempo, el clima y el agua en la región se produjeron en Australia, con pérdidas estimadas en 88 200 millones de dólares.

Y en Europa 1672 catástrofes registradas se cobraron 159 438 vidas, con 476 500 millones de dólares en daños económicos. Las olas de calor extremo en 2003 y 2010 fueron responsables de 80 por ciento de las muertes.

“La cantidad de fenómenos meteorológicos, climáticos e hidrológicos extremos está aumentando, y esos episodios serán más frecuentes y graves en muchas partes del mundo como consecuencia del cambio climático”, dijo Taalas.

El informe advierte que sólo la mitad de los 193 países miembros de la OMM cuentan con sistemas de alerta de peligros múltiples y que existen graves deficiencias en las redes de observación meteorológica e hidrológica en África, algunas partes de América Latina y en los Estados insulares del Pacífico y el Caribe.

“Se están salvando más vidas gracias a los sistemas de alerta, pero también es cierto que el número de personas expuestas al riesgo de catástrofes está aumentando”, advirtió Mami Mizutori, jefa de la Oficina para la Reducción del Riesgo de Desastres de las Naciones Unidas.

Ello se debe al crecimiento de la población en las zonas expuestas a peligros y a la creciente intensidad y frecuencia de los fenómenos meteorológicos.

“Es necesaria una mayor cooperación internacional para hacer frente al enorme número de personas que se ven desplazadas cada año por inundaciones, tormentas y la sequía”, destacó Mizutori.

A-E/HM

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